Las 12 uvas: ritual que despide el año con esperanza y buena fortuna

Las 12 uvas: ritual que despide el año con esperanza y buena fortuna. FotoEspecial

El ritual de las 12 uvas es una tradición nacida en España que se arraigó en México y Latinoamérica como símbolo de prosperidad, deseos y un nuevo comienzo lleno de optimismo

Con el último compás del año y el sonido inconfundible de las campanadas de medianoche, miles de familias se preparan para cumplir uno de los rituales más esperados de fin de año: comer 12 uvas, una por cada mes del calendario, mientras se pide un deseo por cada una.

Más allá de ser una costumbre festiva, este acto se ha convertido en un símbolo de esperanza, prosperidad y buenos augurios para el ciclo que comienza.

La tradición tiene su origen en España, donde se popularizó a principios del siglo XX. Se cree que en 1909, viticultores españoles promovieron el consumo de las llamadas “uvas de la suerte” para dar salida a un excedente de cosecha. Con el paso del tiempo, el ritual trascendió fronteras y se instaló en países de Latinoamérica, incluido México, como parte esencial de la celebración de Año Nuevo.

Cada uva representa un mes del año y, de acuerdo con la creencia popular, lograr comerlas todas al ritmo de las campanadas asegura un año próspero y lleno de buena fortuna.

Lugares como la Puerta del Sol, en Madrid, se convirtieron en escenarios emblemáticos de esta costumbre que hoy se vive en hogares, plazas y reuniones familiares.

Especialistas recomiendan, por seguridad, utilizar uvas sin semillas o partirlas por la mitad, especialmente en el caso de niñas, niños y personas adultas mayores.

También se sugiere moderación: aunque son saludables, las uvas contienen una alta concentración de azúcares naturales, por lo que consumir más de 12 puede convertir un gesto simbólico en un exceso calórico, según advierte la Revista del Consumidor.

Lejos de ser solo un ritual, las uvas también aportan beneficios a la salud. Son ricas en vitamina C, potasio y vitamina K, nutrientes que fortalecen el sistema inmunológico, contribuyen a la salud ósea y ayudan a regular la presión arterial. Además, contienen resveratrol, un antioxidante que protege el corazón, favorece la salud cerebral y combate el envejecimiento celular.

Incluso, su contenido natural de melatonina las convierte en un aliado para conciliar el sueño, ideal tras las celebraciones nocturnas. Así, este pequeño fruto no solo carga deseos y simbolismos, sino también propiedades que benefician al organismo.

Entre risas, abrazos y propósitos, las 12 uvas siguen siendo el puente perfecto entre el año que termina y el que inicia, recordando que cada comienzo trae consigo la oportunidad de renovar la esperanza y mirar al futuro con optimismo