El 31 de diciembre marca el fin de nueve años de aprendizajes y el inicio del Año 1 cargado de conciencia, reflexión y nuevas oportunidades
¡Adiós 2025! ¡Bienvenido 2026! Hoy, 31 de diciembre, no solo se despide el 2025. Se cierra también un ciclo de nueve años que dejó huellas profundas en la vida personal y colectiva de muchas personas. Fueron años de retos, logros, caídas, aprendizajes y momentos que marcaron un antes y un después.
La llegada del 1 de enero de 2026 no representa únicamente un cambio en el calendario, sino la apertura de un Año 1: una nueva oportunidad para sembrar con mayor conciencia y claridad. Antes de correr hacia propósitos y metas, este cierre invita a hacer una pausa necesaria.
Respirar, relajarse y mirar hacia adentro se vuelve un acto esencial en este tránsito. Preguntarse con honestidad qué se hizo bien, qué se aprendió, qué se puede mejorar y qué ya no se desea repetir permite cerrar ciclos de forma más consciente y ligera.
El final del año se convierte así en un espacio de introspección, donde soltar lo que pesa abre paso a comenzar con mayor alineación entre lo que se piensa, se siente y se quiere vivir.
Que el inicio de 2026 no sea solo el cambio de una fecha, sino una elección consciente: la decisión de comenzar de nuevo, con mayor claridad, intención y esperanza.


































































