La Copa Mundial de Futbol 2026 impulsará hoteles y turismo, pero con impacto limitado en el PIB de México; las tarifas hoteleras registran aumentos superiores al 300%
La Copa Mundial de Futbol 2026 dejará en México un impacto económico moderado en términos generales, aunque con claros sectores ganadores. Si bien el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) se estima cercano al 1.3%, el mayor beneficio se concentrará en el sector hotelero, el hospedaje y el consumo turístico, donde ya se observan incrementos significativos en precios y niveles de ocupación.

De acuerdo con Eduardo Mercado Peña, director general de Consultoría Gastronómica y Hotelera Integral (Congahin), los precios de los hoteles en la Ciudad de México se han disparado de forma notable en las fechas cercanas a los encuentros mundialistas. En algunos casos, las tarifas registran aumentos superiores al 300% en comparación con una temporada alta tradicional.
Este comportamiento, explicó el especialista, responde a la alta demanda anticipada de visitantes nacionales y extranjeros, así como a la limitada disponibilidad de habitaciones en zonas cercanas a los estadios y puntos turísticos estratégicos.
Las proyecciones del sector apuntan a que la ocupación hotelera durante los días de partido oscilará entre el 80% y el 85%, mientras que en el caso de la renta temporal de inmuebles ubicados en las inmediaciones de las sedes mundialistas se prevé una ocupación prácticamente total.

Aunque el efecto macroeconómico será marginal, analistas coinciden en que el Mundial 2026 representará una oportunidad relevante para la industria turística y de servicios, consolidando a ciudades sede como la Ciudad de México entre los principales destinos internacionales durante el evento deportivo más importante del mundo.





































































