Por su forma circular, el pan elaborado y adornado con acitrón y azúcar glaseada representa una tradición especial en México, ya que reúne nuevamente a las familias en torno a la mesa.
Con la llegada de los Reyes Magos, una vez más las familias se reúnen para partir la tradicional rosca, en medio de la alegría de los niños por los regalos que han recibido.
La partida de este pan, de forma ovalada, es especialmente significativa, pues simboliza el amor eterno e infinito de Dios, además de recordar el encuentro de los Reyes Magos con el Niño Jesús, a quien ofrecieron oro, incienso y mirra como muestra de honor y adoración.
Aunque esta costumbre tiene su origen en la Edad Media, la rosca encierra diversos significados que se han mantenido a lo largo del tiempo. Sin embargo, lo más importante es el cariño que se genera en los hogares y la ilusión que llena de alegría a los niños al recibir los regalos sorpresa y la visita simbólica de estos tres personajes.
En la víspera, miles de niñas y niños esperan con emoción la llegada de los Reyes Magos durante la noche y la madrugada de este día.
Melchor, Gaspar y Baltazar iniciaron su viaje desde Oriente y, guiados por una estrella, llegaron hasta el pesebre donde nació el Niño Jesús. Estos sabios, cuya historia llena de alegría los hogares, forman parte fundamental de esta tradición.
La partida de la rosca y la entrega de regalos representan la última gran celebración del calendario festivo en México, que inicia el 12 de diciembre con las celebraciones de la Virgen de Guadalupe, continúa con la Navidad y el Año Nuevo, y concluye con el Día de Reyes, dando fin al tradicional maratón conocido como Guadalupe-Reyes.




































































