Cierran Géiser en Tecozautla, Hidalgo; sismos en Oaxaca habrían alterado su sistema

El balneario que se ubica en la zona donde hay un respiradero volcánico fue desalojado como medida preventiva luego de la baja de presión del agua y otras anomalías que observaron los responsables del lugar.

 

La administración del parque acuático El Géiser, en Tecozautla, Hidalgo, desalojó de manera preventiva el balneario, luego de que se registrara una disminución atípica en el flujo de agua y vapor de la fuente hidrotermal, hechos atribuidos a los resientes sismos que han sacudido a Oaxaca en las últimas horas.

La suspensión temporal de actividades turísticas se va a reanudar hasta que las autoridades de protección civil y los responsables de este balneario descarten todo riesgo para los usuarios.

El reporte oficial que se emitió este día tiene que ver con una baja presión en el sistema hidráulico de la fuente natural ocasionada presuntamente por los sismos ocurridos durante la madrugada en Oaxaca.

Los movimientos telúricos de las últimas horas habrían generado afectaciones indirectas en el abastecimiento del complejo turístico por ello se procedió al desalojo ordenado de turistas y trabajadores.

Protección Civil y Seguridad Pública, así como especialistas en geología, realizan inspecciones técnicas para evaluar las condiciones del terreno y del sistema que alimenta el géiser para dictaminar si es seguro o no el regreso a las actividades turísticas, pero por lo pronto, el balneario permanecerá completamente cerrado.

Cabe destacar que la formación de géiseres requiere de una hidrogeología favorable que existe solo en algunas partes del planeta, en México hay al menos cuatro estados, incluido Hidalgo donde existen este tipo de respiraderos geotérmicos.

En el mundo existen cerca de mil geiseres de los cuales casi la mitad están ubicados en el Parque Nacional de Yellowstone, Estados Unidos.

De acuerdo con estudios geológicos, la actividad de erupción de los géiseres puede cambiar o cesar debido a la deposición de minerales dentro de los conductos —tuberías— internos del géiser, al intercambiar funciones con fuentes termales cercanas o por la influencia de terremotos.