Gestos que contradicen el discurso: exhiben al ministro presidente de la SCJN Hugo Aguilar por trato a colaboradores que limpian su calzado previo a evento en Querétaro
El ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, se encuentra en el centro de la crítica pública tras la difusión de un video en el que se le observa permitir que colaboradores se agachen para limpiarle el calzado antes de ingresar al Teatro de la República, en Querétaro, sede de la conmemoración del 109 Aniversario de la Promulgación de la Constitución de 1917.
Las imágenes, que circularon ampliamente en redes sociales y medios de comunicación, muestran a dos asistentes —entre ellos, presuntamente Amanda Pérez, directora de Comunicación Social de la SCJN— limpiando los zapatos del ministro mientras él permanece de pie, con las manos en los bolsillos del pantalón. El video también exhibe que, tras el acto, Aguilar Ortiz se retira sin expresar agradecimiento alguno, lo que detonó una ola de indignación y cuestionamientos sobre su conducta.
El episodio ha sido interpretado como un contraste evidente entre el discurso de “austeridad republicana” y cercanía con el pueblo, promovido tanto por la nueva conformación de la Corte como por el gobierno federal, y las prácticas que evocan privilegios y jerarquías propias de un poder distante y ensimismado.
¡La “Corte del Pueblo” y sus lujos!
Así fue captado el presidente de la Suprema Corte de Justica Hugo Aguilar Ortiz con personal hasta para limpiarle los zapatos. 🫰🏻 👞
Esto ocurrió previo a su ingreso al Teatro de la República en Querétaro para la conmemoración del… pic.twitter.com/RHFf7mRAig
— Noticias Énfasis (@enfasisnoticias) February 5, 2026
La polémica se intensificó al recordarse declaraciones previas atribuidas al propio ministro presidente, en las que presumía sencillez personal con frases como “mis zapatos son de 500 pesitos, marca Flexi”, acompañadas de mensajes sobre humildad y servicio público. Para amplios sectores de la opinión pública, el problema no radica en el costo del calzado, sino en la actitud que refleja permitir actos de servilismo en un contexto institucional que exige congruencia ética.
Analistas y usuarios en redes coincidieron en que la escena resulta simbólica en un país que ha insistido, desde el discurso oficial, en erradicar los privilegios del poder.
La autoridad moral de las instituciones se construye también a partir de los gestos cotidianos de quienes las encabezan.
Mientras tanto, el episodio deja abierta una discusión incómoda para el Poder Judicial: la distancia entre el discurso de humildad y las prácticas que, aunque breves, revelan una cultura del poder .
Analistas y usuarios en redes coincidieron en que la escena resulta simbólica en un país que ha insistido, desde el discurso oficial, en erradicar los privilegios del poder.
¿Y la coherencia apa? La autoridad moral de las instituciones se construye también a partir de los gestos cotidianos de quienes las encabezan. Lo que habla más fuerte que la palabrería de humildad, austeridad y de respecto a los semejantes.

































































