Tras accidente en Mineral del Chico, autoridades anuncian nuevo marco normativo mientras familiares de la víctima denuncian omisiones e irregularidades en la investigación
Luego del accidente ocurrido durante un tour turístico en Mineral del Chico, en el que perdió la vida un visitante, autoridades estatales presentaron el Acuerdo y la Norma Técnica que regulan el uso de vehículos todo terreno privados en su modalidad turística. Esto con el objetivo de fortalecer la seguridad de los visitantes y a la vez otorgar certeza jurídica a quienes prestan este tipo de servicios.
En el acto estuvo presente el secretario de Gobierno, Guillermo Olivares Reyna, quien señaló que este marco normativo es resultado de un proceso de diálogo y coordinación interinstitucional.
Destacó que la regulación permitirá ordenar la operación de los vehículos todo terreno mediante condiciones claras de funcionamiento, requisitos técnicos mínimos y el uso obligatorio de equipo de protección, a fin de reducir riesgos, prevenir conflictos sociales y salvaguardar la integridad de turistas y prestadores de servicios.

El Acuerdo y la Norma Técnica establecen un esquema integral que define permisos, registros, modalidades de operación provisional y autorizaciones definitivas, además de mecanismos de supervisión como cartas compromiso, garantías de cumplimiento y sanciones en caso de incumplimiento.
La implementación estará a cargo de la Secretaría de Movilidad y Transporte y la Secretaría de Turismo, con la participación de dependencias como Medio Ambiente, Seguridad Pública, Protección Civil, el Sistema de Transporte Convencional de Hidalgo y los gobiernos municipales.
No obstante, la presentación de esta regulación ocurre en medio de señalamientos y reclamos por parte de los familiares de la víctima del accidente registrado el pasado 31 de enero de 2026. El hecho ocurrió cuando un grupo de turistas se trasladaba en un vehículo tipo Razer con destino al llamado puente iluminado, en el centro del municipio.
De acuerdo con la versión de los familiares, el servicio fue contratado bajo la promesa de contar con un conductor experimentado; sin embargo, aseguran que la unidad era conducida por una joven de 21 años, identificada como Perla Guadalupe, quien presuntamente no se encontraba en condiciones óptimas para manejar. Señalan que la conductora circulaba a exceso de velocidad y sin la pericia necesaria, pese a que la víctima, Juan Antonio, de 38 años, y su acompañante le habrían pedido en repetidas ocasiones reducir la velocidad.

Los deudos denunciaron presuntas irregularidades y omisiones en la investigación del caso, lo que ha generado cuestionamientos sobre la supervisión de este tipo de actividades turísticas antes del accidente y la actuación de las autoridades tras el fallecimiento del visitante.
Mientras el gobierno estatal afirma que la nueva regulación busca consolidar un modelo turístico más seguro, ordenado y responsable, el caso ha puesto en evidencia la urgencia de que estas normas no solo se presenten, sino que se apliquen de manera estricta para evitar que hechos similares se repitan.


































































