Hoy el alcalde de Zempoala, Hidalgo, Francisco Sinuhué entregó la obra a la comunidad que aprovechó la presencia de su edil para pedirle agua, alumbrado público, y servicios básicos de salud.
Ochenta familias de la localidad de Téllez en la zona metropolitana de Pachuca recibieron por primera vez en 80 años una obra básica que llevaban pidiendo desde hace décadas, pero fue hasta hoy cuando les fue entregada por el alcalde de Zempoala, Francisco Sinuhé Ramírez Oviedo.
“La Cuchilla”, es una localidad extremadamente marginada, no tienen servicio de agua potable, sus calles de terracería se tornan peligrosas sobre todo si es de noche porque tampoco hay alumbrado público.
Aquí no hay transporte público, no entran ni combis, ni camiones, nada, a pesar de que la comunidad está a unos kilómetros de la zona de fraccionamientos y también muy cerca de la México-Pachuca.
De hecho, su ubicación estratégica, la coloca a tan solo unos kilómetros de las instalaciones del tren Pachuca-AIFA-CDMX, pero su atraso es tal que este jueves mientras el alcalde los visitaba para entregarles la obra de drenaje aprovecharon para quejarse del olvido del que son objeto desde que se fundó este caserío hace ya más de 80 años. El propio alcalde reconoció el nivel de abandono de este lugar.
“Es una realidad, se va a oír feo pero esta comunidad es la más marginada, es la más olvidada, pero aquí estamos nosotros y estamos trabajando para traerles los servicios básicos, el drenaje, el agua“, reconoció.
“La Cuchilla”, se ubica a unos dos kilómetros del centro de Téllez una comunidad que se identifica por ser el lugar de nacimiento de la familia Meneses, de cuya rama pertenece la extinta madre del exgobernador Omar Fayad Meneses en cuyo gobierno no se hizo ninguna obra en este poblado a pesar de su marginalidad.
Aquí las mujeres se armaron de valor y le solicitaron al alcalde no dejar de visitarlos e instalar una oficina para que puedan pagar su predial y otros servicios pues llegar hasta la cabecera municipal de Zempoala les implica un viaje largo y costoso.
Su petición es clara, quieren agua potable, quieren alumbrado público, quieren servicios de seguridad y salud especialmente pues es una comunidad de gente mayor.
Su vida ha transcurrido sin ningún tipo de servicios por eso ahora que este alcalde volteó la mirada hacia ellos, le pidieron calles pavimentadas y con señalética e identidad.
Para esta obra de drenaje que erradicará la contaminación y la presencia de enfermedades la inversión fue de un millón 118 mil pesos, pero no hubo inauguración pues al edil no le gusta cortar el listón como una forma de solidarizarse con las familias que nunca habían gozado de servicios básicos.
“Estas son obras que se necesitan hacer para seguir hacia adelante con otros trabajos, da sentimiento entregarlas, sabemos que son obras que quedan enterradas, que es dinero que no se ve, pero que se deben hacer pues de otra manera cuando se autorice la construcción de la carretera se tiene que abrir primero para instalar la red de drenaje”, reconoció el alcalde Francisco Sinuhé.
Al final del evento oficial al que acudió parte de la Asamblea Municipal y personal del DIF Zempoala, encabezado por Beirut Reyes, esposa del presidente municipal.





























































