El jóven de 24 años detenido durante la protesta por agua contaminada en Jalisco denunció golpes, amenazas y la pérdida de sus herramientas de trabajo; su madre asegura que él trabaja para ayudar a cubrir su tratamiento contra el cáncer
Samuel Morales Navarro, un repartidor de Rappi de 24 años, se convirtió en uno de los rostros más visibles de las denuncias por presunto abuso policial durante la manifestación para exigir agua limpia en Guadalajara, Jalisco.
El joven fue detenido el domingo 11 de octubre, en las inmediaciones de Casa Jalisco, durante una movilización que terminó con enfrentamientos entre policías y manifestantes.
De acuerdo con testimonios difundidos por medios de comunicación, Samuel se encontraba trabajando y circulaba en su motocicleta cerca de la protesta cuando fue interceptado por elementos policiales. Según su testimonio, estaba esperando una entrega cerca de la movilización cuando los agentes lo derribaron de su motocicleta y se lo llevaron.
Videos compartidos en redes sociales muestran parte de la detención y han provocado cuestionamientos sobre el uso de la fuerza por parte de los uniformados.
Denuncia golpes y amenazas durante su detención

Tras permanecer aproximadamente 48 horas bajo custodia, Samuel denunció haber sufrido agresiones físicas, amenazas y la desaparición de pertenencias que utilizaba para trabajar, entre ellas su motocicleta, casco y teléfono celular.
A diferencia de la mayoría de las personas detenidas durante la movilización, Samuel y otros tres hombres quedaron vinculados a proceso por el delito de lesiones calificadas. Aunque el joven recuperó su libertad, su situación jurídica permanece pendiente de resolución; la vinculación a proceso no equivale a una sentencia condenatoria.
Trabaja para apoyar a su madre con cáncer
La historia del joven también ha generado solidaridad debido a su situación familiar. Su madre, Claudia Morales, explicó que Samuel trabaja como repartidor para contribuir con los gastos del hogar y ayudar a cubrir los costos de su tratamiento contra el cáncer.
La mujer ha denunciado que su hijo fue detenido injustamente y ha pedido que se esclarezca lo ocurrido, se garantice su derecho a la defensa y pueda recuperar las condiciones necesarias para regresar a trabajar. También ha señalado presuntas presiones para que desistiera de acciones legales contra las autoridades.
Crecen los cuestionamientos por el operativo policial
La detención ocurrió durante una protesta ciudadana contra la mala calidad del agua que llega a distintas colonias de la zona metropolitana de Guadalajara. La movilización derivó en decenas de detenciones y personas lesionadas, lo que provocó críticas de organizaciones y autoridades.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, reconoció posteriormente que hubo uso excesivo de la fuerza y detenciones injustificadas, y anunció investigaciones para sancionar a los responsables. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum solicitó que se investiguen los hechos y las denuncias de posibles abusos.































































