✍ | #SemillasEstelares 🌱

Por José Antonio Alcaraz

Resulta que en las dos últimas semanas no he escrito nada en este espacio y no es por desinterés, sino porque a veces mi canal creativo toma vacaciones, se relaja, y entra en automático solo para sacar los pendientes de mi profesión, el periodismo.

Aunque diariamente llegan más ideas, sentimientos y, sobre todo, “entendimientos” (persuasiones de mi ser) que tocan a mi puerta, sobre todo cuando ando en modo Forrest Gump (corriendo) o en modo Chivo Lobo Loco (en bicicleta), pero bueno, ya las iremos compartiendo (algunas están bien locas).

✅ ¿QUÉ ES LA SOLEDAD?

En el libro de El Principito hay una respuesta que me ha asombrado y mi parecer, la más acertada: “Es el reencuentro conmigo mismo y no debe ser motivo de tristeza, es un momento de reflexión”.

Esta frase resume de forma clara, sencilla y contundente lo que es la soledad. Un proceso que, de manera personal he experimentado en grandes lapsos de mi vida y que en esta entrega quiero profundizar contigo.

La palabra “Sol-Edad” significa: “EDAD para estar con tu SOL interno”. En esta vida son necesarias esas etapas de soledad, pues, nos permiten conectarnos con nosotros mismos, sanarnos, redescubrirnos y sobre todo manifestar nuestra multidimensionalidad, eso que llaman Ser Superior (y no es precisamente una divinidad externa).

💠 VIVÍ ALGO MARAVILLOSO 🍃

Saben, hace unos meses viví una hermosa relación con una chica de Ojos color de Miel de Tenango de Doria. Pero, no prosperó. Aún así la honro y agradezco. Entiendo que nuestros procesos de Sol-Edad requerían de un nuevo lapso para redescubrirnos… hoy ya no me resisto y sigo adelante, floreciendo desde mi corazón, espíritu y ser.

Social y culturalmente nos han inyectado MIEDO y RECHAZO a estos procesos en los que “andamos sin compañía”, pues, hay presión de familiares, amigos y conocidos para que encontremos una pareja, aunque también se mezclan problemas como la codependencia: es cuando se requieren de más lapsos de sol-edad para sanar profundamente.

En ocasiones, al intentar colmar esas exigencias solemos precipitarnos y adentrarnos en relaciones que resultan tóxicas, desgastantes y frustrantes; traen consigo esas codependencias que nos apartan y distraen de los procesos internos que tendríamos que seguir.

De manera personal, estos lapsos de soledad han sido únicos y realmente hermosos, pues me han ayudado a sanar viejas heridas, disfrutarme, intentar cosas nuevas, pero, sobre todo autodescubrir mi COMPLETITUD.

Desde luego, eso lo compartiré con quien llegue a mi vida, mi copilota (para que ponga buena música y momentos) y hagamos equipo, como mi compañera y yo su compañero, sumergiéndonos en una gran aventura de vida creada desde la honestidad, la autenticidad y el AMOR incondicional… algo chingón.

💫 LA COMPAÑÍA TAMBIEN ES MÁGICA

Muchas veces es bueno recorrer el camino solo. En otros, la compañía, resulta mágica. Me ha pasado, aunque sea por instantes, conectar con otros seres a quienes agradezco su paso por mi vida, a quienes he dedicado mi amor, mis canciones (también canto) y poesías.

No tengamos miedo a perder un ser querido o una pareja. Seamos autosuficientes energéticamente, pues muchas personas no sueltan relaciones o situaciones por temor a quedarse vacíos. Si estás en una situación de ruptura, agradece por lo aprendido y empieza a trabajar en esos procesos de soledad.

✅ ¿CÓMO HE VIVIDO MI SOL-EDAD?

A través de estar con nuestro SOL INTERNO se va recordando que somos seres sabios, divinos y sobre todo el lenguaje y comunicación con nuestro Ser Superior del que “nos apartamos” al CAER PRESOS en esta tercera dimensión (vivimos en una cárcel llamada Gaia).

Los procesos de soledad son sencillos: disfruto estando conmigo mismo haciendo cosas nuevas, invitándome un café, un pulque o una copa de vino, yendo al cine, leer un libro, caminar por la calle, escuchar música a todo volumen o simplemente guardar silencio (meditación).

También disfruto ejercitándome, pues me gusta muchísimo el ciclismo de montaña, andar de “Chivo Lobo Loco” y, recientemente, en modo Forrest Gump, corriendo y corriendo por las mañanas; también, disfruto caminar en el bosque, percibir, escuchar, ver, oler, contemplar y activar mi multidimensionalidad para expandirme.

Creo mandalas con palitos de madera y estambre, doy terapias de masajes, comparto cosas que sumen valor a la vida de los demás, escribo, compongo música con la guitarra y echo desmadre con mis amigos y compañeros.

Son un sinfín de cosas que puedes hacer para disfrutar tu SOL-EDAD. La brújula es aquello que te haga feliz. Si estás acompañada o acompañado, también puedes disfrutar estos procesos con plenitud, tomate un espacio para hacerlo, la cosa es que te decidas.

¡BIENVENIDA SOL-EDAD!