María Zajárova, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, afirmó que las instalaciones fuera de territorio ucraniano no deben considerarse seguras si producen armamento destinado a Kiev
Rusia elevó este miércoles el tono de sus advertencias hacia Europa al señalar que las fábricas ubicadas en países europeos que producen armas para Ucrania pueden ser consideradas objetivos militares potenciales.
La declaración fue realizada por María Zajárova, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, durante una conferencia de prensa en Moscú. La funcionaria sostuvo que los países europeos están directamente involucrados en el conflicto debido al respaldo militar que proporcionan a Ucrania.
Zajárova respondió a una pregunta relacionada con la disposición de Polonia para albergar una planta destinada a producir misiles interceptores Patriot para Ucrania. Ante este escenario, afirmó que no debe asumirse que las instalaciones militares situadas fuera de territorio ucraniano estarán a salvo si participan en la fabricación de armamento para Kiev.
La portavoz rusa también argumentó que la instalación de fábricas de armas y empresas conjuntas en territorio europeo representa, desde la perspectiva de Moscú, una participación directa de esos países en la guerra y contribuye a prolongar el conflicto en lugar de favorecer su resolución.
Advertencia alcanza a la industria de defensa europea
El pronunciamiento amplía las advertencias que Rusia ha realizado anteriormente contra instalaciones vinculadas con la producción y suministro de armamento occidental para Ucrania.
La nueva declaración cobra relevancia porque plantea explícitamente que instalaciones ubicadas fuera de Ucrania podrían ser consideradas objetivos por Moscú debido a su función en la cadena de suministro militar ucraniana.
Por su parte, la OTAN y diversos gobiernos europeos han reiterado su respaldo militar a Ucrania, incluido el suministro de sistemas destinados a reforzar sus capacidades de defensa aérea frente a ataques rusos.
La declaración de Zajárova constituye una advertencia política y militar de Moscú; no significa que se haya anunciado un ataque específico contra alguna fábrica europea determinada. Hasta ahora, el pronunciamiento se refiere de manera general a instalaciones que produzcan armamento para Ucrania.






























































