Acierto total la distinción de haber sido «país socio» en pleno año mundialito
Por: Luis Felipe Hernández Beltrán
No fui a la Feria Internacional de Turismo (Fitur) 2026 en Madrid, España, pero vastó ver reportes en redes sociales, así como boletines de prensa de gobiernos federal y estatales, así como representaciones de iniciativa privada para calificar esta edición como histórica.
México refrendó el nombramiento de «País Socio», la máxima distinción de la feria turística más importante del mundo por muchos detalles.
Desde el pabellón más grande de la historia
que rompió récords de infraestructura con mil 800 metros cuadrados y la contabilidad de 200 mil visitantes durante toda la expo. La presencia de las 32 entidades federativas de manera conjunta, eliminando la fragmentación de años anteriores.
La aitoimposición de metas ambiciosas, desde el objetivo de posicionar a México como el quinto país más visitado del mundo en 2026 y mas con la enorme plataforma que será la Copa Mundial de la FIFA hasta el proyecto insignia del actual Gobierno Federal, Prosperidad Compartida, que busca que la derrama económica que genera el turismo llegue por igual a las comunidades locales y a la iniciativa privada.
El anuncio de nuevas rutas aéreas internacionales y la firma de convenios con agencias mayoristas, plataformas digitales y organismos internacionales como ONU-Turismo es digno de aplaudirse.
Haber sido país socio fue un acierto en la diplomacia turística. México logró que se hablara del país en general en todo el mundo.
México cumplió el objetivo de figurar. La participación fue histórica por su escala, pero deja como lección que para próximas ediciones, los recursos económicos, materiales y diplomáticos que se utilicen deberán de estar a la altura de la inversión realizada.




































































