Gar-Gar: el frapé hidalguense que hoy conquista México

Gar-Gar: el frapé hidalguense que hoy conquista México. FotoEspecial

   Creatividad, resiliencia e innovación llevaron a Omar García a transformar una crisis en una franquicia con presencia nacional: Gar-Gar

La definición clásica de un frapé habla de hielo picado y fruta para dar sabor; sin embargo, en Hidalgo esa idea se reinventó con creatividad e ingenio para dar vida a Gar-Gar, una marca que rompió esquemas al incorporar ingredientes poco comunes y convertir una bebida cotidiana en toda una experiencia.

El frapé Gar-Gar nació en la pandemia

Detrás de esta historia está Omar García, joven emprendedor pachuqueño que, como muchos, vio cerrar sus negocios durante la pandemia.

Antes de la emergencia sanitaria se dedicaba al giro de bares, pero la prohibición del consumo de alcohol lo obligó a replantear su camino. En lugar de rendirse, encontró una oportunidad: comenzar con la venta de frapés.

Las redes sociales se convirtieron en su principal aliado. El proyecto fue un auténtico “boom”: hasta 200 mensajes diarios solicitando pedidos, aunque solo podía atender una cuarta parte. Las plataformas de entrega ayudaron, pero el costo del envío superaba en ocasiones el precio de la bebida, por lo que Omar decidió dar el siguiente paso: abrir un local físico.

Así, en 2021 nació la primera sucursal de Gar-Gar en el fraccionamiento Tulipanes; meses después, abrió la segunda en Campestre. Vinieron nuevas aperturas y también cierres, experiencias que, lejos de desmotivarlo, se transformaron en aprendizaje.

“No todo fue color de rosa, pero entender el proceso y capacitarse es clave para no desistir”, reconoce.

Con esa visión, Omar apostó por profesionalizar su proyecto y llevarlo al modelo de franquicias, apoyado por la Red de Franquicias del Estado de Hidalgo y la consultoría Xpert Bussines.

La preparación rindió frutos: en agosto de 2024 se vendió la primera franquicia en Ciudad Sahagún, seguida por aperturas en Pachuca, Tizayuca y Puebla.

Hoy, Gar-Gar cuenta con ocho puntos de venta en ciudades como Pachuca, Tulancingo, Puebla y Los Cabos, donde recientemente se rompió el récord de ventas de la marca.

Para 2026, el plan es ambicioso: abrir nuevas sucursales en Tampico y la Ciudad de México.

El secreto del éxito, asegura Omar, está en la innovación constante. Cada dos meses lanzan una “ventana” de sabores especiales; en la más reciente destacan combinaciones como chocolate Carlos V, Canelitas y Chocolate Abuelita acompañado de una concha rellena de crema batida.

Consolidado el producto, el modelo de franquicia se convirtió en una opción de autoempleo y crecimiento para otros emprendedores.

“Es un negocio probado, ya vivimos la curva de aprendizaje y eso ahorra tiempo y dinero”, afirma.

Aunque reconoce que no existen fórmulas infalibles, Omar recomienda acercarse a marcas formales y a organismos como la Red Mexicana de Franquicias para emprender con mayor certeza.

Así, Gar-Gar se consolida como un ejemplo de cómo una crisis puede transformarse, con creatividad y perseverancia, en una historia de éxito con sabor hidalguense.