El novilunio registrado el domingo 18 de enero marca, para la astrología, el verdadero inicio del año 2026, un periodo propicio para la introspección, la planeación y el establecimiento de nuevas metas.
El calendario astronómico registró este domingo 18 de enero la primera Luna Nueva de 2026, un fenómeno que para los astrólogos simboliza renovación, cierre de ciclos y el inicio real del nuevo año.
Conocido también como novilunio, este evento ocurrió bajo el signo de Capricornio, en el grado 28°, lo que, desde la interpretación astrológica, está asociado con la disciplina, la constancia y la planificación a largo plazo. Además, esta Luna Nueva da paso a la entrada de Venus en el signo de Acuario, lo que refuerza temas de cambio, visión colectiva y nuevas formas de relacionarse.
Desde el punto de vista astronómico, la Luna Nueva se produce cuando el satélite natural se posiciona en conjunción entre la Tierra y el Sol. Esta alineación impide que la cara iluminada de la Luna sea visible desde nuestro planeta, dando lugar a un cielo nocturno sin presencia del disco lunar y marcando el inicio de un nuevo ciclo orbital de aproximadamente 28 días.
Para la astrología, esta primera Luna Nueva del año representa un momento clave para la renovación energética, la introspección y la definición de objetivos para los próximos meses. Se considera una etapa favorable para tomar decisiones conscientes, fortalecer hábitos y establecer bases sólidas para los proyectos personales y colectivos de 2026.
La energía de este fenómeno invita a la reflexión y a la persistencia, alentando a mantener la disciplina necesaria para concretar metas y avanzar con determinación.
¿Luna Nueva o Luna Negra?
La Luna Nueva también es conocida como Luna Negra, ya que durante este fenómeno el hemisferio iluminado del satélite queda orientado en sentido opuesto a la Tierra. Por esta razón, desde México y el resto del mundo no es posible observar la Luna, lo que genera un cielo completamente oscuro.
Este acomodo forma un ángulo cercano a los 180 grados entre la Tierra, la Luna y el Sol. Aunque este tipo de alineación puede coincidir con eclipses solares, en esta ocasión dicho evento quedó descartado.
































































