
La matemática e ingeniera de software, Margaret Hamilton, falleció a los 90 años; su trabajo en el MIT fue fundamental para el sistema de navegación y control de las misiones Apolo
La matemática e ingeniera de software Margaret Hamilton, una de las figuras fundamentales en el desarrollo de la informática moderna y pieza clave del programa lunar de la NASA, falleció a los 90 años, de acuerdo con reportes difundidos este miércoles 7 de octubre de 2026.
Hamilton lideró en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) al equipo responsable de desarrollar el software de vuelo utilizado por las misiones Apolo, un trabajo que resultó determinante para el funcionamiento de los sistemas de navegación y control de las naves espaciales.
Su mayor reconocimiento llegó con el Apolo 11, misión que llevó por primera vez a seres humanos a la superficie de la Luna en 1969. El software desarrollado bajo su dirección permitió que la computadora de a bordo priorizara las tareas esenciales cuando el sistema enfrentó una sobrecarga durante el descenso lunar.
En los momentos previos al alunizaje, la computadora comenzó a emitir alarmas debido a que estaba procesando más información de la que podía manejar simultáneamente. El diseño del software permitió descartar tareas de menor prioridad y concentrar los recursos en las funciones críticas, evitando que el sistema colapsara.
Hamilton también es reconocida como una de las pioneras de la ingeniería de software. Durante su trayectoria contribuyó a consolidar la programación como una disciplina de ingeniería y utilizó el término “software engineering” para describir el trabajo especializado que realizaban los equipos de programación.
Su trabajo trascendió el programa espacial. Después de su etapa en el MIT, fundó empresas dedicadas al desarrollo de sistemas de software y a la prevención de errores en tecnologías complejas, entre ellas Higher Order Software y Hamilton Technologies.
En 2016 recibió de manos del entonces presidente estadounidense Barack Obama la Medalla Presidencial de la Libertad, uno de los máximos reconocimientos civiles de Estados Unidos, por sus aportaciones al programa espacial y a la informática.
La imagen de Hamilton junto a las pilas de código utilizadas en las misiones Apolo se convirtió con el tiempo en un símbolo de la importancia que tuvo el software en la carrera espacial y del papel de las mujeres en el desarrollo de la ciencia y la tecnología.
Su legado permanece vinculado no sólo a la llegada del ser humano a la Luna, sino también a una forma de diseñar sistemas críticos basada en la anticipación de errores, la jerarquización de tareas y la confiabilidad del software.
Margaret Hamilton dejó así una huella que va mucho más allá de las misiones Apolo: ayudó a sentar las bases de una disciplina que hoy resulta indispensable para prácticamente todos los ámbitos de la tecnología.




























































