Deserciones de artistas, cancelaciones y viejas polémicas erosionan el festival “patriótico” impulsado por el músico alineado al movimiento MAGA
El ambicioso proyecto de Kid Rock para boicotear el Super Bowl 2026 con un espectáculo musical alternativo atraviesa su momento más crítico justo antes del gran día. Lo que fue presentado como una “alternativa patriótica” al show de Medio Tiempo encabezado por Bad Bunny, hoy se ha convertido en un problema de logística, credibilidad y relaciones públicas para sus organizadores.
Uno de los golpes más severos ha sido la deserción masiva de artistas. A pocos días del evento, bandas y solistas de peso comenzaron a abandonar el cartel del festival itinerante Rock the Country, estrechamente vinculado a la imagen del evento alternativo.
Creed y Shinedown confirmaron su retiro, siendo esta última la banda que marcó mayor distancia al emitir un comunicado en el que aseguró que su música busca “unir, no dividir”, deslindándose así de la carga política del proyecto.
A esta lista se sumó Ludacris, quien canceló su participación tras enfrentar críticas de sus seguidores por aparecer en un evento alineado con el movimiento MAGA.
El rapero argumentó un “error logístico”, explicación que no logró disipar la percepción de que la presión pública influyó en su decisión.
Asimismo, las cantantes de country Morgan Wade y Carter Faith también confirmaron su salida del cartel, sin ofrecer mayores detalles.
La inestabilidad artística derivó rápidamente en consecuencias operativas. Ya se han confirmado cancelaciones de fechas importantes del tour, como la parada en Anderson, South Carolina, lo que ha generado pérdidas económicas y un escenario de incertidumbre para promotores y sedes involucradas.
A la crisis se sumó una polémica adicional cuando resurgieron letras de la canción Cool, Daddy Cool (2001) de Kid Rock, en las que se hacen referencias inapropiadas a menores de edad.
Este episodio ha sido aprovechado por críticos para cuestionar la coherencia moral del evento, promovido por organizaciones conservadoras como Turning Point USA bajo el discurso de ser un espectáculo “familiar y de fe”.
Pese a los retiros y cuestionamientos, el show central —autodenominado “All-American”— sigue oficialmente en pie.
La transmisión, programada para este domingo 8 de febrero, será difundida por canales conservadores como Real America’s Voice y TBN, y mantiene a Kid Rock como figura principal, acompañado por Brantley Gilbert, Lee Brice y Gabby Barrett.
Sin embargo, el proyecto que pretendía competir simbólicamente con el Super Bowl enfrenta ahora un escenario marcado por la polarización política, la fuga de talento y un debate que ha desplazado a la música para colocar el foco en la controversia.
El movimiento MAGA, basado en el eslogan «Make America Great Again« (Hacer a Estados Unidos grande de nuevo) de Donald Trump, es una fuerza política populista contemporánea que busca reformar el Partido Republicano y el gobierno de EE.UU. bajo principios nacionalistas, proteccionistas y aislacionistas. Busca restaurar el poderío económico estadounidense, priorizando los intereses nacionales («America First») sobre alianzas internacionales.


































































