La presidenta Sheinbaum sostiene que eliminar las listas plurinominales y reducir el gasto electoral es un asunto de principios, ante reservas del PVEM
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que el próximo lunes enviará al Congreso de la Unión, sin modificaciones, la iniciativa de reforma electoral, y sostuvo que, en caso de no aprobarse, no lo consideraría una derrota, sino “una victoria”.
Desde Palacio Nacional, la mandataria fue enfática al referirse a las posturas del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), donde al menos la mitad de su bancada ha adelantado que votaría en contra de la propuesta.
“Quien la quiera apoyar, bien, y quien quiera mantener el privilegio de las listas (de representación proporcional), la gente los va a señalar, cualquiera que sea el partido político”, declaró.
Sheinbaum explicó que tanto el Partido del Trabajo como el PVEM han expresado su intención de mantener las listas plurinominales, pero aseguró que “ni nosotros ni la gente estamos de acuerdo con ello”. Definió este mecanismo como parte de “la cúpula de los partidos”.
La presidenta advirtió que si la reforma no obtiene los votos necesarios, no lo interpretará como un fracaso, sino una victoria.
“Porque no cedí frente a lo que pudiera ser una negociación para que todo mundo aprobara lo mismo, por consenso”, puntualizó Sheinbaum Pardo
En caso de aprobarse, estimó que la reducción del 25 por ciento en el gasto electoral representaría un ahorro superior a 13 mil millones de pesos, recursos que podrían destinarse a programas de bienestar, salud y educación. “Hay muchas necesidades en el país”, enfatizó.
La presidenta Claudia Sheinbaum detalló los cambios que plantea la reforma electoral en la integración del Congreso. Explicó que en el Senado desaparecería la lista de plurinominales de los partidos políticos.
En la Cámara de Diputados se mantendrían las 500 curules y no se… pic.twitter.com/tZLrCywzdr
— Noticias Énfasis (@enfasisnoticias) February 26, 2026
Afirmó que la iniciativa no es una ocurrencia, sino un conjunto de reformas “sencillas y muy racionales”, tanto constitucionales como legales, que responden a la demanda ciudadana de eliminar listas partidarias y obligar a que todas las candidaturas se obtengan mediante voto popular.
“Nadie puede quedarse en su casa tranquilo, esperando ser el número uno de la lista pluri… hay que dar la cara”, sostuvo.
Consideró que en Morena no existe inconformidad, ya que —dijo— ese partido define candidaturas plurinominales mediante insaculación; sin embargo, cuestionó si PRI y PAN estarían dispuestos a eliminar ese mecanismo.
La mandataria reiteró que la reforma contempla austeridad, fiscalización, fortalecimiento de la democracia participativa, así como la no reelección y el combate al nepotismo. Aclaró que no se pone en duda la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE), pero sí el nivel de gasto de los órganos electorales.
“Nada de despilfarros”, afirmó al referirse a bonos y percepciones de consejeros. “Debe haber transparencia, austeridad republicana, porque el recurso es del pueblo”.
También se pronunció por revisar los salarios de diputados locales y por reducir el gasto en el Senado.
Finalmente, descartó que un eventual rechazo implique un rompimiento con los partidos aliados y señaló que corresponderá a Morena definir las alianzas rumbo a 2027. “No es derrota, sino consecuencia política; consecuencia con lo que pensamos, con lo que decimos, con lo que hacemos”, concluyó, al insistir en que la propuesta no busca instaurar un partido único, sino reconocer la diversidad política del país conforme al voto ciudadano.































































