México aplicará aranceles de hasta 50% a países sin TLC

México aplicará aranceles de hasta 50% a importaciones de países sin TLC. Foto: Getty Images

A partir de 2026, la medida publicada en el DOF impactará con nuevos aranceles a más de 1,400 productos, incluidos autos chinos

A partir del 1 de enero de 2026, México aplicará aranceles de hasta 50 por ciento a productos importados de países con los que no mantiene acuerdos de libre comercio, entre ellos China, tras el decreto publicado ayer lunes en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

La disposición establece modificaciones a diversas fracciones arancelarias de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y Exportación (LIGIE) y contempla gravámenes que se aplicarán sobre el valor en aduana de las mercancías, calculados por litro, kilogramo o pieza, según corresponda.

El alcance de la medida impactará a más de 1,400 productos, entre los que se encuentran acero, aluminio, textiles, calzado, plásticos y vehículos, provenientes de países como China, India, Corea del Sur y Rusia.

Uno de los sectores más afectados será el automotriz, ya que los vehículos fabricados en China, que hasta ahora pagaban un arancel del 20 por ciento, enfrentarán un gravamen del 50 por ciento, lo que podría traducirse en un encarecimiento de entre 20 y 30 por ciento para marcas como BYD o MG en el mercado mexicano.

De acuerdo con el Gobierno federal, la medida tiene como objetivos proteger la producción nacional frente a la competencia desleal, así como alinear la política comercial de México con Estados Unidos en el marco del T-MEC, cerrando la llamada “puerta trasera” a la entrada de productos asiáticos a bajo costo.

No obstante, especialistas advierten que la decisión podría generar aumentos de precios en bienes de consumo como ropa, calzado y productos electrónicos, incluyendo compras realizadas a través de plataformas digitales como Temu.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, señaló que con esta política el Gobierno espera recaudar más de 70 mil millones de pesos, con un impacto inflacionario estimado de apenas 0.2 por ciento.

En respuesta, China expresó formalmente su rechazo, calificando la decisión como proteccionista, y solicitó a México reconsiderar y corregir estas acciones “lo antes posible”.