El cristo milagroso de San Agustín Metzquititlán atrae a cientos de turistas que buscan una solución a sus problemas de salud y cada segundo viernes de cuaresma te espera con los brazos abiertos
Miles de turistas visitan San Agustín Metzquititlán, un municipio enclavado entre las montañas de la sierra de Hidalgo que vive en el año dos fiestas grandes, la del santo patrono, San Agustín y la del Señor de la Salud, un cristo muy venerado cuya fama se ha extendido por todo el centro del país y más allá, por los milagros que alcanzan los fieles creyentes.
El santuario que está por cumplir 350 años resguarda la imagen sagrada del siglo XVI que iba de camino a la huasteca, pero que se quiso quedar en este lugar hasta donde llegan turistas y peregrinos atraídos por sus favores.

La mera fiesta es el segundo viernes de cuaresma y al ritmo de banda, el Señor de la Salud pasea por las calles de este pueblo a las que tapizan con hermosos tapetes de aserrín y flores.
Los peregrinos de Puebla, Veracruz, Estado de México, Ciudad de México, Tlaxcala y de diversas regiones de Hidalgo, llegan en familia, dice contento el sacerdote Álvaro Hernández Cruz.
Son 15 días de fiesta y las celebraciones comienzan antes del miércoles de ceniza, la imagen se traslada al templo mayor para que las peregrinaciones internas lleguen y se hagan las misas.

Antes la gente del pueblo habrá honrado a su Señor de la Salud, pues son ellos quienes le hacen su fiesta y lo sacan en procesión y miles lo acompañan.
Una semana después la fiesta será para los visitantes quienes con fervor le rinden culto y prometen regresar en familia.
“Hay una tradición muy bonita, la gente regresa agradecida, muchos de los testimonios son que antes venían con sus papás, pero ahora ya vienen con sus hijos”.
El santuario del Señor de la Salud que fue construido exprofeso para él, siempre está abierto, y solo en su fiesta se saca para las procesiones y se lleva a la iglesia grande, pero una vez concluida la fiesta, se regresa y ahí se queda para esperar a quien lo visita.
Además de las festividades religiosas, San Agustín Metzquititlán, es un “Pueblo con Sabor”, y sus tamalitos de xala son muy famosos además de sus nueces y dulces típicos.
Su clima es templado y se llega por la carretera México-Tampico, está antes de llegar a Zacualtipán.






























































