Intermoda 84 impulsa la moda mexicana del mercado local al internacional

*INTERMODA EDICIÓN* 84 dejó claro que el debate ya no es solo estético: hoy la moda mexicana se discute desde su capacidad productiva, su impacto económico y su identidad local.

El «Hecho en México» dejó de ser un eslogan para convertirse en una estrategia industrial. En un contexto global marcado por la relocalización de cadenas de suministro y la búsqueda de productos con origen claro, la moda nacional encuentra una ventana histórica para fortalecerse desde lo local hacia lo internacional.

En ese terreno se inscribe la conversación con *Jorge Castellanos* , quien puso sobre la mesa la urgencia de entender el diseño mexicano como un activo económico. Apostar por producción nacional implica fortalecer cadenas productivas completas: desde talleres y proveedores textiles hasta logística, comercialización y exportación. La moda, vista desde esta óptica, deja de ser solo expresión cultural para consolidarse como un sector estratégico dentro de la economía creativa.

La sustentabilidad apareció como uno de los pilares más sólidos de esta edición, abordada desde distintas escalas y enfoques. Okoxal, bajo la visión de su fundadora *Dalia Lepe* , dialoga con un consumidor que valora la autenticidad, la libertad estética y los procesos conscientes. En esa misma conversación se inscriben propuestas como Valverde, de *César Valverde* , y Del Campo, que apuestan por fibras naturales, textiles responsables y una relación más cercana con el entorno. A este mapa se suma el trabajo de *Jorge Motola,* quien transforma botellas de plástico en bolsos de diseño, demostrando que la economía circular puede integrarse con éxito al mercado de moda sin perder valor estético ni funcional.

Desde una perspectiva más conceptual, *Andrés Jiménez,* al frente de ManCandy, planteó una reflexión necesaria: volver al proceso creativo como eje del diseño. En una industria dominada por la velocidad y la perfección aparente, reivindicar lo inacabado y lo experimental también es una postura económica. Construir marcas con discurso propio implica formar consumidores más conscientes y generar diferenciación real en un mercado saturado.

El terreno de la moda de autor y la identidad tuvo un momento especialmente relevante con *Zulema Vázquez* y su marca VAZLOP, cuya colección Identidad profundiza en la moda como lenguaje personal y cultural. Su propuesta no solo habla de estética, sino de pertenencia, memoria y construcción simbólica. En términos de mercado, las marcas que trabajan desde una identidad sólida son las que logran trascender temporadas y generar vínculos duraderos con su público.

Diseñadores como *Iván Ávalos* reforzaron esta idea al presentar propuestas donde el diseño funciona como declaración y no como repetición de tendencias. En un entorno competitivo y globalizado, la claridad del ADN creativo se convierte en una ventaja estratégica que permite posicionarse con mayor fuerza frente a mercados saturados.

La formación y profesionalización del sector fue otro de los ejes clave. Instituciones como INDEMO Burgo evidenciaron que la educación en moda ya no puede limitarse al diseño, sino que debe integrar conocimientos de negocio, estrategia y mercado. A la par, plataformas como Innovamoda cumplen un rol fundamental al conectar talento emergente con la industria, generando oportunidades reales de crecimiento y visibilidad.

Finalmente, marcas como PÊCHE recordaron que la moda mexicana también se construye desde la coherencia y la constancia. Más allá de las tendencias, el verdadero desafío está en sostener proyectos viables, con identidad clara y capacidad de adaptación.

Intermoda 84 no solo exhibió colecciones: mostró una industria que comienza a pensarse a sí misma con mayor profundidad económica, responsabilidad social y visión de futuro.

+++++

@AlejandraBernal
alex.bernal2010@hotmail.com
Infórmese en:
https://claseturista.com.mx/