Autoridades sanitarias de Tlaxcala confirmaron el fallecimiento de un lactante de un año y un mes de edad que no contaba con su esquema completo de vacunación
Un bebé falleció en Tlaxcala tras presentar complicaciones provocadas por sarampión, confirmó la Secretaría de Salud de aquella entidad.
De acuerdo con el reporte de las autoridades sanitarias, el infante no contaba con el esquema completo de vacunación, lo que agravó el cuadro de la enfermedad viral hasta provocar su muerte.
Así mismo, informó que el bebé no recibió valoración médica tras las primeras señales de infección y solo fue atendido por un especialista cuando su cuadro de salud ya era grave.
En el reporte oficial se indica que el pequeñito enfermó desde el 25 de enero con fiebre de 38 grados y, dos días después, aparecieron erupciones en la piel, tos y conjuntivitis, pese a ello, fue automedicado.
Días después, el niño presentó dificultad para respirar y fue el 28 de enero cuando ingreso al Hospital General de San Pedro del Monte.
Ante las complicaciones fue trasladado al Hospital Infantil de Tlaxcala, donde finalmente falleció dos días después, es decir, el 30 de enero.
Ante el brote de Sarampión en México, las autoridades de la Secretaría de Salud, han solicitado a la población a reforzar las medidas de prevención, incluso, han llamado a actualizar los esquemas de vacunación entre la población adulta, especialmente la triple viral que protege contra sarampión, rubéola y parotiditis.
Además, se debe tomar en cuenta que a los niños de 6 a 11 meses se les debe aplicar la dosis cero; primera dosis al año y segunda dosis a los 18 meses y a los 6 años.
Ante el brote en México, la vacunación debe aplicarse entre adolescentes y adultos de 10 a 49 años, así como al personal de salud, mujeres embarazadas y pacientes inmunocomprometidos.
Para evitar la cadena de contagio, el sector salud advirtió que se debe evitar el contacto directo con la saliva de la persona infectada y con superficies u objetos contaminados con secreciones respiratorias de enfermos.
Así que para reducir riesgos, se recomienda el uso de cubrebocas, lavado frecuente de manos, además de evitar el contacto cercano con personas enfermas y no compartir alimentos, utensilios u objetos de uso personal así como limpieza constante de superficies, evitar acercarse a recién nacidos o a personas con tos o síntomas de resfriado.


































































