Alma de la Rosa Flores y Cristo Martínez se encuentran estables y fuera de peligro tras ser embestidos mientras cubrían los efectos de las lluvias en Nuevo León en una tranmisión en vivo en Monterrey
El susto fue mayúsculo, pero todo quedó en un momento de tensión que afortunadamente no pasó a mayores. La periodista Alma de la Rosa Flores y el camarógrafo Cristo Martínez sobrevivieron a un atropellamiento ocurrido mientras realizaban una transmisión en vivo para el medio Gamavisión, en Monterrey, Nuevo León.
El accidente ocurrió el pasado 2 de octubre sobre la avenida Morones Prieto, a la altura del puente Pedro Martínez, donde el equipo se encontraba realizando una cobertura relacionada con un deslave y la caída de árboles provocados por las intensas lluvias registradas en la zona.
Durante el enlace en vivo, una camioneta Jeep Patriot perdió el control presuntamente debido al pavimento mojado. El vehículo derrapó y terminó embistiendo por la espalda a la reportera y al camarógrafo, provocando que la transmisión se interrumpiera de manera abrupta.
Tras el impacto, elementos de Protección Civil acudieron al sitio para brindar atención a los periodistas. Ambos presentaron golpes y contusiones, mientras que Cristo Martínez fue trasladado a un hospital para una valoración más detallada ante la posibilidad de una fractura en una de sus piernas.
Horas después, Gamavisión y los propios comunicadores informaron que ambos se encontraban estables, fuera de peligro y en recuperación. La experiencia fue descrita como un momento en el que estuvieron “vivos de milagro”.
El accidente generó reacciones entre usuarios de redes sociales, quienes expresaron su preocupación por la integridad de los periodistas y enviaron mensajes de apoyo tras observar las imágenes de la transmisión interrumpida por el impacto.
El conductor de la camioneta involucrada fue detenido por autoridades locales en el lugar de los hechos, mientras se realizan las investigaciones correspondientes para determinar las responsabilidades derivadas del accidente.
El atropellamiento volvió a poner de manifiesto riesgos de magnitud a los que pueden enfrentarse reporteros y camarógrafos mientras realizan su trabajo en la vía pública, especialmente durante coberturas en vivo.
Por fortuna, en esta ocasión el desenlace fue favorable y ambos comunicadores continúan recuperándose, dejando atrás el momento que por algunos instantes convirtió una transmisión periodística en una situación de emergencia.






























































