Dictan formal prisión a exmando policial por caso Ayotzinapa

Habría tenido conocimiento de la detención de los estudiantes

Ciudad de México.- Un Juez federal dictó auto de formal prisión en contra de Luis Antonio Dorantes, exmando de la Policía federal en Iguala, Guerrero, supuestamente vinculado con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

Dorantes fungía como titular de la estación de la Policía federal en Iguala, cuando ocurrió la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa el 26 de septiembre de 2014.

De acuerdo al expediente de la Fiscalía General de la República (FGR), Dorantes Macías habría tenido conocimiento de la detención de los estudiantes, negando posteriormente su detención, posible destino y paradero.

En septiembre del año pasado se obtuvo la determinación del juez en contra del exfuncionario y con apoyo de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) se dio cumplimiento de la misma el 18 de enero

El exelemento no pudo ser sancionado por el régimen de la Policía federal debido a que presentó su renuncia el 23 de octubre del 2014, casi un mes después de los hechos.

Un testigo protegido dijo a la Fiscalía General de la República (FGR) que los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa fueron detenidos por un convoy de operación conjunta entre militares, policías y sicarios, según reveló el periódico Reforma.

De acuerdo con la información a la que tuvo acceso el diario, el hombre identificado como “Juan”, quien sería presunto líder de Guerreros Unidos, grupo delictivo ligado a la desaparición de los normalistas, dijo a la Fiscalía que también se detuvieron a 30 personas más, es decir, en total se habrían detenido a 73 personas, pero sólo una parte de ellas fueron interrogadas en el 27 Batallón de Infantería, ubicado en Iguala, Guerrero. Después, fueron entregadas al grupo criminal para que las desaparecieran, algunas ya muertas.

Derivado de estas declaraciones fue que se detuvo al militar José Martínez Crespo, quien fue aprehendido el pasado 12 de noviembre, y se liberaron al menos 17 órdenes de aprehensión más en contra de militares relacionados con los hechos.

Según Reforma, el testigo colaborador de la FGR señaló al capitán Martínez Crespo como el presunto operador de la detención de los normalistas y que también tenía la intención de capturar a algunas personas que estaban heridas y que eran atendidas en un hospital de la localidad.

El testimonio del presunto líder de Guerreros Unidos señaló que dicho grupo buscaba a criminales de un cártel rival que le debían dinero, sin embargo, los sicarios rivales se mezclaron entre los alumnos de la normal rural de Ayotzinapa, quienes se encontraban protestando en Iguala.