“Quienes deben estar tras las rejas son los delincuentes, no los ciudadanos” señala la diputada Kenia López Rabadán tras la violencia en más de 20 estados
Luego de reconocer la templanza de las familias mexicanas y la labor de las Fuerzas Armadas durante el operativo realizado en Jalisco, la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, afirmó que en México quienes deben estar tras las rejas son los delincuentes y no los ciudadanos.
Al fijar su postura sobre el abatimiento de uno de los narcotraficantes más buscados y los hechos de violencia registrados en más de 20 estados del país, la legisladora sostuvo que pacificar a México debe asumirse como una estrategia de Estado y como la prioridad nacional.
“Frente a este momento, México necesita la participación decidida de todas las autoridades para construir una normalidad de paz, donde la ley prevalezca en cada territorio del país”, expresó en conferencia de prensa en el Palacio Legislativo de San Lázaro.
Desde el Congreso, añadió, se debe asumir la responsabilidad de fortalecer el marco jurídico, cerrar espacios a la impunidad, garantizar recursos suficientes para la seguridad y ejercer con firmeza la función de control y rendición de cuentas. Señaló que la seguridad exige coordinación, inteligencia y una verdadera política de Estado.
“El temor no debe ser la normalidad en México. Las y los ciudadanos honestos no deben vivir bajo amenaza. La normalidad de tener paz con ley implica que los criminales enfrenten la justicia y que las familias mexicanas vivan en libertad”, subrayó.
López Rabadán enfatizó que desarticular al crimen organizado implica cortar cualquier vínculo indebido desde el poder público.
“Los gobiernos deben dejar de ayudar, por acción u omisión, a las estructuras criminales; deben dejar de ser gobiernos cómplices. Las instituciones deben limpiarse cuando han sido infiltradas y la impunidad, venga de donde venga, debe terminar”, sostuvo.
La diputada lamentó que los hechos violentos confirman la expansión territorial del crimen organizado, lo que —dijo— no fue un fenómeno espontáneo, sino resultado de estrategias fallidas e incluso de la colaboración indebida de autoridades corruptas.
“El monopolio legítimo de la fuerza es del Estado, y ejercerlo con responsabilidad es el camino correcto”, afirmó.
Finalmente, expresó su solidaridad con las familias que vivieron momentos de miedo e incertidumbre, reconoció la labor del Ejército Mexicano y de las corporaciones que participaron en el operativo, y envió sus condolencias a los familiares de los elementos caídos.






























































