La diputada Mariana Guadalupe Jiménez Zamora propone crear una Estrategia Nacional para proteger a niñas, niños y adolescentes de apuestas en línea, juegos de azar y mecanismos digitales que fomenten conductas compulsivas
La diputada Mariana Guadalupe Jiménez Zamora, del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano (MC), presentó una iniciativa para que el Estado mexicano, en sus distintos órdenes de gobierno y dentro del ámbito de sus respectivas competencias, diseñe, implemente y evalúe una Estrategia Nacional para la Prevención de la Ludopatía Digital Infantil y la protección de niñas, niños y adolescentes frente a apuestas, juegos de azar y mecanismos digitales de recompensa aleatoria que incentiven conductas de apuesta o gasto compulsivo.
La propuesta plantea adicionar el artículo 101 Bis 4 a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, con el propósito de establecer un marco preventivo que permita atender los riesgos derivados del creciente acceso de menores de edad a plataformas digitales con dinámicas similares a las apuestas.
El proyecto define la ludopatía digital infantil como el riesgo de desarrollar patrones problemáticos de conducta relacionados con apuestas, juegos de azar o mecanismos digitales de recompensa aleatoria que simulen, incentiven o normalicen conductas de apuesta o gasto compulsivo entre personas menores de edad.
De acuerdo con la iniciativa, la Estrategia Nacional tendrá un carácter preventivo, educativo y de coordinación institucional, sin sustituir las facultades regulatorias o sancionadoras de otras autoridades. Asimismo, las acciones deberán regirse por los principios de legalidad, interés superior de la niñez, proporcionalidad, mínima intervención, protección de datos personales, privacidad, accesibilidad, inclusión y desarrollo progresivo de la autonomía.
El documento establece que, tratándose de niñas, niños y adolescentes, las políticas públicas deberán orientarse a prevenir, restringir y excluir su participación en apuestas y juegos de azar, por lo que no podrá promoverse su acceso bajo el concepto de «juego responsable». No obstante, aclara que esta disposición no implica prohibir de manera general los videojuegos, contenidos recreativos o herramientas digitales compatibles con su edad y desarrollo.
Entre las acciones contempladas se encuentran campañas de información y sensibilización, programas de alfabetización digital, elaboración de criterios preventivos, mecanismos de coordinación entre autoridades, así como estrategias para la detección temprana, orientación, canalización institucional y atención psicosocial de posibles casos.
La propuesta también prevé la elaboración de materiales informativos, diagnósticos especializados y lineamientos con enfoque diferenciado para atender los distintos contextos en los que niñas, niños y adolescentes interactúan con plataformas digitales.
La iniciativa, turnada a la Comisión de Derechos de la Niñez y Adolescencia, señala que el acceso a internet constituye una herramienta fundamental para el aprendizaje, el entretenimiento y el ejercicio de diversos derechos; sin embargo, también ha incrementado la exposición de menores a riesgos como el ciberacoso, la violencia digital, la publicidad agresiva, la captación comercial y las dinámicas asociadas con apuestas y recompensas aleatorias.
En ese sentido, la legisladora subraya que los videojuegos y aplicaciones recreativas no deben ser objeto de prohibiciones generales cuando sean apropiados para la edad de los usuarios, aunque considera indispensable establecer medidas preventivas para evitar que incorporen mecánicas que simulen apuestas, condicionen recompensas al azar, incentiven compras reiteradas o promuevan microtransacciones compulsivas entre menores de edad.


































































