Con doblete de Raúl Jiménez, México conquistó su primera Nations League y rompe la hegemonía de Estados Unidos.
(Por: Jorge Daniel) En un SoFi Stadium abarrotado y teñido de verde, blanco y rojo, la Selección Mexicana vivió una noche histórica que podría marcar el renacer de una era. Raúl Alonso Jiménez, con la sangre fría de los grandes y el corazón de un guerrero, firmó el doblete con el que México venció 2-1 a Panamá y levantó por primera vez la Concacaf Nations League, rompiendo la racha de dominio estadounidense en el torneo.
Bajo la dirección de Javier Aguirre, el Tri encontró rumbo, carácter y contundencia. Desde el inicio, el equipo mexicano mostró que venía por todo: apenas al minuto 8, Jiménez se elevó como gigante en el área para conectar de cabeza un centro de Alvarado y encender la esperanza en las gradas repletas de 68 mil aficionados.
Pero, como dicta la historia del futbol mexicano, nada podía ser sencillo. En el tiempo agregado del primer tiempo (45+2), Adalberto Carrasquilla igualó el marcador desde los once pasos, dejando al Tri en suspenso y al borde de otra decepción.
Sin embargo, este equipo no bajó los brazos. En el segundo tiempo, la intensidad creció y el dramatismo alcanzó su punto máximo cuando, en el minuto 90+2, una mano de José Córdoba en el área le devolvió a México la oportunidad dorada.
El balón fue directo a los pies del hombre del momento: Raúl Jiménez. Con temple y precisión, el delantero del Fulham marcó su segundo tanto de la noche y selló el título para el tri
Con esta actuación, Jiménez no solo se consolidó como el máximo goleador mexicano en la Premier League, sino que también entró al top de anotadores históricos del Tri con 40 goles, dejando una huella imborrable en la historia del futbol nacional.
Rumbo al Mundial 2026
México, que ya había sido subcampeón en las ediciones de 2021 y 2024, logra por fin inscribir su nombre en el palmarés de la Nations League, y lo hace en un escenario inmejorable, con una afición encendida y un equipo que volvió a creer en sí mismo.
Esta victoria no solo representa un trofeo. Representa un mensaje de esperanza rumbo a la Copa Mundial 2026 con el renacer de espíritu competitivo.





























































