
El reciente ataque en un bar de Tula reactivó alertas de seguridad en la región y llevó al gobernador a reconocer focos amarillos en el estado
Las primeras horas del sábado se registró un ataque armado dentro del bar La Resaca, ubicado en la zona de El Llano, Primera Sección, en Tula de Allende. De manera preliminar, autoridades confirmaron que cuatro personas murieron y seis más resultaron lesionadas tras la irrupción de un grupo armado que abrió fuego contra los asistentes.
Ante este hecho el gobernador Julio Menchaca Salazar reconoció la existencia de “focos amarillos” en distintas zonas del estado, particularmente en la región de Tula y en el área de Cuautepec, donde se concentra el mayor número de tomas clandestinas y actividades relacionadas con el robo de combustible.
El mandatario señaló que estos puntos de riesgo se fortalecieron con el paso del tiempo debido a que en administraciones anteriores “hubo complicidades” que permitieron el asentamiento y crecimiento de células delictivas.
Así mismo, explicó que la operación entre grupos delincuenciales ha incrementado la complejidad del fenómeno, lo que obliga a mantener estrategias permanentes. Afirmó que su gobierno ha combatido de manera frontal estas prácticas y que continuará con este compromiso durante todo su mandato.
De manera general, adelantó que se trabaja en fortalecer la estrategia estatal de seguridad, aunque no detalló medidas adicionales. Añadió que las intervenciones continuarán en las zonas donde se ha detectado mayor presencia de tomas clandestinas y estructuras vinculadas al huachicoleo.






























































