La expedición Shenzhou-23 estudiará por primera vez los efectos de una permanencia de un año en el espacio y avanzará en investigaciones clave para futuras misiones a la Luna y Marte
China lanzó con éxito la misión tripulada Shenzhou-23 este domingo 24 de mayo de 2026 rumbo a su estación espacial Tiangong, consolidando uno de los proyectos científicos más ambiciosos de su programa aeroespacial con miras a un futuro alunizaje tripulado antes de 2030.
El despegue se realizó a las 23:08 horas, tiempo local de China, desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, ubicado en el desierto de Gobi, utilizando un cohete Long March 2F.
La misión Shenzhou-23 representa un momento histórico para la exploración espacial china, ya que por primera vez uno de sus astronautas permanecerá un año completo en órbita para estudiar los efectos prolongados de la microgravedad sobre el cuerpo humano, incluyendo pérdida de masa ósea, atrofia muscular, alteraciones inmunológicas y exposición a radiación cósmica.
La tripulación está integrada por el comandante Zhu Yangzhu, quien realiza su segundo vuelo espacial; el piloto Zhang Zhiyuan; y la especialista en carga útil Lai Ka-ying, también identificada como Li Jiaying, quien se convirtió en la primera astronauta originaria de Hong Kong en viajar al espacio.
Tras su lanzamiento, la cápsula ejecutará un acoplamiento automatizado rápido con el módulo central Tianhe de la estación Tiangong, donde relevarán a la tripulación saliente de la misión Shenzhou-21.
Experimentos científicos para futuras bases espaciales

Durante su estancia orbital, la tripulación realizará más de 100 experimentos científicos enfocados en medicina espacial, biología, física de fluidos en microgravedad y materiales avanzados.
Uno de los proyectos más relevantes consiste en el estudio del desarrollo embrionario y la reproducción en condiciones espaciales extremas mediante estructuras celulares derivadas de células madre, así como embriones de ratón y pez cebra para analizar cómo afecta la microgravedad a la división celular y formación de tejidos.
En materia agrícola, los investigadores chinos intentarán completar el crecimiento de dos generaciones consecutivas de arroz en órbita, con el objetivo de evaluar la estabilidad genética de cultivos destinados a futuras misiones de larga duración.
Además, se instalarán dispositivos de exposición externa para someter semillas, bacterias y nanozimas a radiación cósmica directa durante cinco meses, buscando desarrollar organismos más resistentes y comprender mejor la adaptación biológica fuera de la Tierra.
La Agencia Espacial Tripulada de China también aprovechará la permanencia prolongada de uno de los astronautas para construir un “atlas multiómico” del cuerpo humano, registrando cambios fisiológicos, inmunológicos y psicológicos en tiempo real.
La misión incluye además caminatas espaciales, tareas de mantenimiento y la instalación de blindajes de protección contra basura espacial en el exterior de la estación Tiangong.



























































