De acuerdo con los científicos, el fenómeno meteorológico “El Niño” provocará que las lluvias, las olas de calor y otros eventos sean mucho más extremos
En su boletín mensual, la Organización Meteorológica Mundial (OMM), prevé la intensificación del fenómeno conocido como “El Niño”, lo que provocará que los eventos naturales sean cada vez más fuertes e impactantes en el mundo en los próximos meses.
En su comunicado el organismo detalla que el clima estacional mundial tendrá una rápida evolución y se espera que Julio y Septiembre sean meses en lo que su impacto sea más fuerte.
En este sentido serán oleadas de calor que provocaran sequías, lluvias intensas como ya se han podido constatar e incluso fríos también mucho más inclementes en muchas partes del mundo.
Así el pronóstico, se espera que «El Niño» se intensifique durante el otoño del hemisferio norte y que su influencia se extienda a muchas regiones del planeta.
En la cuenca del Atlántico ecuatorial se prevé que las temperaturas permanezcan, en general, por encima del promedio.
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, menciona que ya se observan condiciones características de ‘El Niño’, y se prevé que se intensifique hasta convertirse en un episodio fuerte lo que aumentará las probabilidades de sequías y lluvias además de oleadas de calor terrestres y marinas en el mundo.
Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, «El Niño» es un fenómeno climático que se produce cuando las temperaturas del océano Pacífico tropical aumentan por encima de lo normal. El nombre proviene de pescadores en Perú, quienes al notar que el calentamiento del mar ocurría cerca de la temporada navideña y modificaba la presencia de peces en la región.
El impacto de “El Niño” en México
De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial (OMM), en México se prevé un impacto desigual con un aumento la probabilidad de lluvias extremas en el centro-norte del país.
Se incrementará el riesgo de huracanes más intensos en el Pacífico, podrían registrarse periodos de sequía en algunas regiones con riesgos para la agricultura, el suministro de agua y la seguridad, además, podrían intensificarse fenómenos como los incendios forestales y las afectaciones a la pesca.

































































