Tras detectar misiles dirigidos al tráfico marítimo anunció la suspensión total y hasta nuevo aviso de las transacciones comerciales y financieras con Teherán; Irán calificó las acusaciones como “infundadas”
Emiratos Árabes Unidos (EAU) suspendió de forma total y hasta nuevo aviso sus relaciones comerciales, intercambios mercantiles y transacciones financieras con Irán, luego de reportar el lanzamiento de dos misiles balísticos desde territorio iraní con dirección a rutas de navegación comercial en el Golfo Pérsico.
El Ministerio de Defensa emiratí informó que sus sistemas de defensa detectaron los dos proyectiles. De acuerdo con el reporte, uno de los misiles cayó en aguas internacionales, mientras que el segundo terminó dentro de aguas territoriales de EAU.
Ante este escenario, el Ministerio de Asuntos Exteriores emiratí determinó suspender las operaciones comerciales y financieras con Irán, argumentando que la medida busca proteger la estabilidad y la integridad del sistema financiero del país en apego a las normas internacionales.
La funcionaria emiratí Afra Al Hameli señaló que la decisión responde al incremento de las tensiones regionales, las cuales, sostuvo, representan una amenaza para la paz y la seguridad internacionales.
Irán rechaza las acusaciones
El gobierno iraní rechazó las acusaciones formuladas por Abu Dabi y calificó de “infundados” los señalamientos sobre el lanzamiento de misiles contra rutas marítimas.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán sostuvo que las declaraciones emiratíes contradicen el principio de buena vecindad y cuestionó la influencia de las operaciones militares de Estados Unidos e Israel en la región.
La confrontación diplomática ocurre en un contexto de creciente tensión en el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas estratégicas para el transporte mundial de petróleo.
Durante agosto de 2026 también se han reportado ataques con drones y misiles contra embarcaciones vinculadas con el sector petrolero de EAU, incluida la empresa estatal Adnoc, situación que ha afectado el tránsito marítimo y contribuido a incrementar la preocupación por el suministro mundial de crudo.
La decisión emiratí representa una nueva escalada en las relaciones con Irán y podría tener repercusiones económicas más allá de ambos países, particularmente en los mercados energéticos y en las rutas comerciales que atraviesan una de las zonas marítimas más estratégicas del mundo.































































