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miércoles, octubre 21, 2026
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¡Que viva la fiesta brava!

A propósito del fin de semana en que la Monumental Plaza de Toros “Vicente Segura” de Pachuca tuvo dos jornadas increíbles con carteles de lujo: el sábado con el matador español Román Collado y los mexicanos Ernesto Javier Calita y Arturo Gilio.

El domingo con el tlaxcalteca Uriel Moreno «El Zapata», quien consiguió una gran ovación y una oreja.

Ambas jornadas se tornaron en un gran ambiente taurino pese al frío que por segundo día consecutivo no dio tregua, aun así, la afición llegó a la plaza de toros donde se presentaron Luis Gallardo y Fermín Rivera. Ese día cada uno se llevó una oreja.

Disfrutar del ambiente taurino me hizo recordar que el 6 de junio de 2027 cuando los hidalguenses vayan a las urnas a elegir a sus alcaldes, diputados locales y federales, también podrán participar en la consulta popular para defender la permanencia de las corridas de toros o cancelarlas definitivamente luego de que los animalistas pidieron detener el sufrimiento animal.

Esta consulta costará más de 66 millones de pesos y hoy por hoy es incierto cual será el resultado donde no debe haber ganadores ni vencidos pues la apuesta de quienes viven de esta actividad es que sobreviva la fiesta brava porque de eso viven.

Y es que estar en la monumental y disfrutar del momento, observar cómo se mueve la economía de decenas de familias desde las más humildes que venden los chicharrones, la carne seca, los refrescos hasta quienes comercializan los productos de piel, chamarras, botas, sombreros, puros finos, vino y una cantidad de bebidas que van del wiskie, coñag, mezcal que se ha puesto de moda, es impresionante.

Ya ni hablar de las manos que elaboran los hermosos trajes de luces para los toreros, las zapatillas, las banderillas, los capotes, la música, las flores.

Esta actividad de empleo a los monosabios que dan mantenimiento al ruedo cada que termina una faena.
También mencionaremos a los rejoneadores quienes a caballo hacen un toreo que les permite colocar banderillas, dar rejones de castigo o darles la estocada.

A todos ellos, se suman los ganaderos que invierten para criar a los toros bravos.

Necesariamente debemos tomar en cuenta a los veterinarios, caporales y peones, productores de alimentos, vacunas, en fin, la tauromaquia es toda una industria.

Por eso hay quienes defienden la permanencia de las corridas de toros.

El sufrimiento animal claro que anima a decirle no a esta actividad, pero cuando se pone en la balanza todo lo anterior, lo que quizás se tendría que replantear es si se le da muerte al toro o no.

En la discusión para suspender o no las corridas de todos, hay quienes recomiendan que antes de comer un filete, un bistec o saborear de un delicioso o nutritivo puchero con tuétano, vayamos a ver como sacrifican al ganado y entonces a partir de eso tomar decisiones.

Como reportera vivir una corrida de toros me encantó porque observé la convivencia familiar, la camaradería de los amigos, ver el disfrute del torero y el gozo de los paseíllos.

Esta es una fiesta donde reina el glamour a la que llegan artistas, deportistas, gente de la cultura, periodistas, empresarios, políticos y pues ojalá que quienes se animen a participar en la consulta lo hagan consientes, informados y sobre todo seamos serios y pensemos verdaderamente en todos a los que podríamos afectar en su economía.

El toro al final morirá sacrificado para alimentarnos.

¡Que viva la fiesta brava!

UN DATO
Vicente Segura Martínez fue un militar y torero mexicano.
Nació en Pachuca en 1883, heredó una gran fortuna con la que construyó una plaza de toros de Pachuca y costeó la Brigada “Hidalgo”.
Tomó la alternativa en 1907 y es recordado por su valentía en los ruedos de México y España combatió como general constitucionalista durante la Revolución mexicana.
Además de su legado, Vicente Segura quien murió en Cuernavaca en 1953 es recordado por haber sido un gran filántropo.
Actualmente la Plaza de Toros Vicente Segura es un espacio que permanece bien cuidado, en su entrada principal se erige un busto esculpido en bronce. Ojalá que este recinto se siga usando para lo que fue creado.