A sus 16 años, encontró en la panadería una oportunidad para salir adelante. Hoy vende el pan que elabora y con ello se prepara para una vida independiente con el acompañamiento del DIF Hidalgo.
Entre los pasillos recién rehabilitados de la Casa del Niño, hay historias que reflejan la importancia de contar con espacios dignos para quienes más lo necesitan. Una de ellas es la de un joven que hoy construye su proyecto de vida gracias al acompañamiento y apoyo que ha recibido del DIF Hidalgo.
A sus 16 años, un joven residente de esta institución ha comenzado a construir el futuro que desea. Mientras muchos adolescentes aún buscan definir su camino, él encontró en la panadería una oportunidad para aprender un oficio, generar ingresos y prepararse para la vida adulta.
Lo que comenzó como un taller se ha convertido en una experiencia real de emprendimiento que le enseña disciplina, responsabilidad y administración de recursos.
Durante el recorrido por las instalaciones, la presidenta del DIF de Hidalgo, Edda Vite Ramos, destacó esta historia que demuestra que la atención integral puede transformar vidas.
Más allá de la infraestructura, la Casa del Niño representa un espacio de protección, afecto y oportunidades para niñas, niños y adolescentes que enfrentan situaciones de vulnerabilidad, pero encuentran herramientas para reconstruir sus proyectos de vida y desarrollar habilidades que les permitan alcanzar su independencia.
La presidenta del Patronato del DIF Hidalgo, Edda Vite Ramos, explicó que la institución impulsa diversos talleres para que los jóvenes DESCUBRAN SUS talentos y aprendan oficios que les ayuden a enfrentar el futuro con mayores oportunidades.
Además de panadería, los residentes de La Casa del Niño participan en actividades de barbería, carpintería, textiles y música, espacios diseñados para fortalecer su autonomía y confianza.
Así, la historia de este joven emprendedor es un ejemplo de la labor que realiza La Casa del Niño donde los adolescentes mayores de 15 años desarrollan habilidades para el futuro.
Cabe destacar que La Casa del Niño tiene la responsabilidad de brindar protección y atención a las y los menores hasta los 18 años. Sin embargo, quienes desean continuar estudiando o trabajando pueden acceder al Programa de Transición del DIF Hidalgo, que les permite estar bajo el acompañamiento institucional hasta los 22 años.
A través de la denominada Casa de Transición, los jóvenes reciben apoyo para continuar con sus estudios, incorporarse al ámbito laboral y prepararse para una vida independiente.
Por lo pronto para este adolescente, cada pieza de pan que sale del horno representa mucho más que una venta. Es una inversión para su futuro y la prueba de que, con orientación y oportunidades, es posible transformar una vida compleja, dolorosa y llena de retos en una historia de superación.
De ahí la importancia de La Casa del Niño que no sólo protege; también impulsa sueños.
Cada habitación renovada, cada espacio rehabilitado y cada acción emprendida tiene un propósito: que quienes habitan en este lugar encuentren las condiciones necesarias para construir un futuro lleno de esperanza, en el que cada joven pueda escribir su propia historia.




























































