El bloque de Morena, PT y PVEM queda con 85 senadores, por lo que deberá negociar con la oposición o depender de ausencias para aprobar reformas constitucionales
La decisión de Enrique Inzunza Cázarez de abandonar la bancada de Morena y declararse senador independiente modificó la correlación de fuerzas en la Cámara Alta y dejó al bloque de la Cuarta Transformación, integrado por Morena, PT y PVEM, con 85 votos, uno menos de los 86 que necesita para alcanzar la mayoría calificada bajo el criterio de una votación con los 128 integrantes del Senado.
La salida del legislador sinaloense representa un nuevo reto para el oficialismo, particularmente ante la discusión de reformas constitucionales, para las cuales se requieren las dos terceras partes de los legisladores presentes en el pleno.
El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, reconoció que, bajo un criterio estricto, la salida de Inzunza implica que el bloque oficialista ya no cuenta por sí solo con los votos suficientes para alcanzar la mayoría calificada.
Ausencias y negociaciones, claves para Morena
Aunque el oficialismo perdió un voto dentro de su bancada, el requisito constitucional de mayoría calificada se calcula sobre los legisladores presentes en la sesión, por lo que una eventual ausencia de integrantes de la oposición podría reducir el número de votos necesarios para aprobar una reforma.
Esta situación obligará a Morena y sus aliados a mantener especial atención sobre la asistencia en las sesiones y, al mismo tiempo, buscar acuerdos con legisladores de otros grupos parlamentarios cuando no pueda alcanzar por sí mismo el número requerido.
A ello se suman otras situaciones que podrían modificar temporalmente la composición efectiva del Senado, entre ellas posibles licencias y ausencias de legisladores.
Inzunza se declara independiente
Inzunza Cázarez decidió separarse de la bancada morenista y continuar como senador independiente, en medio de señalamientos relacionados con su situación personal y judicial.
Aunque dejó formalmente el grupo parlamentario, integrantes del bloque oficialista mantienen la expectativa de que el legislador conserve afinidad política con la llamada Cuarta Transformación y pueda respaldar algunas de las iniciativas impulsadas por Morena y sus aliados.
De esta manera, la bancada oficialista enfrenta un escenario más cerrado en el Senado, donde cada voto y cada ausencia pueden resultar determinantes para sacar adelante modificaciones a la Constitución.
La nueva correlación de fuerzas también incrementa la importancia de las negociaciones políticas entre los grupos parlamentarios, particularmente ante los temas de mayor relevancia para la agenda legislativa del gobierno federal.



































































