António Guterres secretario general de las Naciones Unidas O(NU) urge a los Estados miembros a regularizar pagos para evitar la suspensión de programas
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió que la organización internacional se encuentra cerca de un colapso financiero, por lo que hizo un llamado urgente a los 193 Estados miembros para que se pongan al corriente en el pago de sus contribuciones.
La ONU enfrenta una grave crisis financiera debido a un récord de 1 570 millones de dólares en cuotas impagas por parte de varios Estados miembros, advirtió el secretario general, António Guterres, en una carta dirigida a los países que conforman el organismo.
En su misiva fechada el 28 de enero, Guterres señaló que esta situación de impagos amenaza la financiación de programas esenciales y coloca a la ONU en riesgo de un “colapso financiero inminente” a mediados de año si no se normaliza la recepción de aportaciones y se reforman las reglas de financiamiento.
Según datos oficiales, el monto de cuotas pendientes alcanzó niveles récord al cierre de 2025, lo que limita la liquidez del organismo y su capacidad para ejecutar su presupuesto de 2026: esto incluye operaciones de paz, ayuda humanitaria y desarrollo internacional.
Entre los países con mayores atrasos de pago figuran Estados Unidos, China, Rusia, Venezuela, Brasil, Argentina, México e Irán, según reportes internacionales sobre saldos pendientes de contribuciones. Además de no pagar sus cuotas correspondientes, Estados Unidos ha recortado de manera drástica la financiación voluntaria de diversas agencias de la ONU, lo que agrava aún más el problema.
El gobierno estadounidense, bajo la administración de Donald Trump, también ha promovido iniciativas alternas como la llamada Junta de Paz, que pretende gestionar procesos de paz en áreas como la Franja de Gaza, lo que ha generado debates sobre el papel y la relevancia histórica de la ONU en el ámbito internacional.
Guterres advirtió que, a menos que los países miembros honren sus obligaciones financieras puntualmente o se reformen las normas que rigen el presupuesto, la organización podría verse obligada a reducir drásticamente operaciones o enfrentar la falta de recursos para mantener sus actividades básicas antes de julio de 2026.
La advertencia se da en un contexto internacional marcado por múltiples crisis humanitarias, conflictos armados y desafíos económicos, en los que la ONU desempeña un papel central como organismo de coordinación y asistencia global.































































