Son 40 infantes quienes, apoyados por la multitud, caminan dos kilómetros para dar vida a la pasión y muerte de Cristo.
En medio de una decena de viacrucis que este Viernes Santo cobran vida en Pachuca y Mineral de la Reforma, llama especialmente la atención el viacrucis de niños en la comunidad de Amaque, en Mineral de la Reforma, donde 40 niños y niñas representan la pasión y muerte de Jesucristo.
Entre cánticos y rezos, los menores avanzan para acompañar a quien carga la cruz y representa a Jesús.
Aunque la intención es que ningún latigazo lo alcance, algunos sí logran golpear su espalda; además, durante las caídas, nada es perfecto y también sufre algunos golpes. Sin embargo, el niño que representa a Jesús se ha preparado previamente para ello.
En silencio, Jesús avanza mientras escucha los murmullos de la gente que se mezclan con los rezos.
Este viacrucis en la comunidad de Amaque, representado por niños, lleva un mensaje claro: promover la unión familiar y hacer un llamado a detener la inseguridad y las guerras.
Al igual que en la colonia 11 de Julio, en Pachuca, quienes participan en esta representación son niños de entre 8 y 17 años, apoyados por sus familias y la comunidad en general.
La noche anterior, ellos mismos representaron el lavatorio de pies y la aprehensión de Jesús en el Huerto de los Olivos; este viernes, más tarde, también participarán en la procesión del silencio.
En Pachuca, los viacrucis más impactantes por su realismo son los de la comunidad de Las Lajas y el barrio minero de El Arbolito.






























































