Entre 2023 y 2026 se registrara una disminución significativa en el número de efectivos del Ejército y la Marina
La deserción y las bajas voluntarias dentro de las Fuerzas Armadas mexicanas se han convertido en uno de los principales desafíos estructurales para la seguridad nacional, luego de que entre 2023 y 2026 se registrara una disminución significativa en el número de efectivos del Ejército y la Marina.
De acuerdo con reportes recientes, únicamente durante 2023 se contabilizaron 25 mil 498 bajas totales en el Ejército Mexicano, mientras que entre 2022 y 2024 más de 11 mil elementos pertenecientes a la Secretaría de Marina y a la Secretaría de la Defensa Nacional solicitaron su baja voluntaria.
La tendencia ha generado preocupación entre especialistas y autoridades debido a que, por primera vez en más de una década, el número total de integrantes de las Fuerzas Armadas muestra una disminución sostenida.
Analistas en materia de seguridad consideran que el fenómeno refleja el desgaste operativo, las condiciones laborales y los riesgos crecientes que enfrentan los elementos militares en medio de las tareas de seguridad pública, combate al crimen organizado y atención de emergencias nacionales.
Entre las principales causas señaladas por especialistas y exmilitares destacan las extensas jornadas de trabajo, el estrés constante, la lejanía familiar, las limitaciones salariales frente al nivel de riesgo y el desgaste emocional derivado de operaciones permanentes en distintas regiones del país.
La situación también coincide con el incremento de responsabilidades asignadas a las Fuerzas Armadas durante los últimos años, incluyendo labores de seguridad pública, construcción de infraestructura estratégica, vigilancia fronteriza, administración aeroportuaria y apoyo logístico en programas gubernamentales.
Expertos advierten que la reducción de personal podría impactar directamente en la capacidad operativa del Estado mexicano para enfrentar fenómenos como la violencia criminal, el tráfico de drogas, la migración irregular y la atención a desastres naturales.
Aunque las autoridades federales han reforzado programas de reclutamiento y permanencia, el fenómeno continúa creciendo y comienza a perfilarse como uno de los retos más importantes para la estabilidad y capacidad de respuesta de las instituciones militares del país.
Los datos presentados provienen de informes oficiales de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), el Código de Justicia Militar, así como de investigaciones periodísticas basadas en solicitudes de transparencia.



























































