Especialista de la UAEH señala que la solución real a la plaga de mosquitos Culex en en la Presa Endhó pasa por el saneamiento del agua y el control de descargas contaminantes
Ante la crisis sanitaria y ambiental que enfrenta la región de Tula-Tepeji, la investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), Rosa Ángeles Vázquez García, advirtió que las fumigaciones químicas masivas para combatir al mosquito Culex en la Presa Endhó representan un riesgo para la salud de la población y no resuelven el problema de fondo.
Con base en estudios realizados en la zona, la especialista alertó que la aspersión constante de químicos en calles y comunidades ribereñas puede generar un envenenamiento paulatino entre los habitantes.
“La fumigación solo puede considerarse una acción inicial y de extrema excepción. La raíz de esta emergencia está en el agua”, sostuvo la académica.
Explicó que la proliferación masiva de mosquitos es consecuencia directa de los altos niveles de contaminación y toxicidad presentes en la presa, particularmente en los sedimentos donde se concentra materia orgánica y metales pesados que favorecen la reproducción del insecto.
Por ello, insistió en que la verdadera solución requiere el saneamiento integral del cuerpo de agua y el análisis profundo de los sedimentos contaminados.

La investigadora enfatizó además la necesidad de reactivar y optimizar las plantas tratadoras de aguas residuales en la región, así como fortalecer la regulación de las descargas industriales que continúan contaminando ríos y presas.
Entre las alternativas impulsadas desde la UAEH, destacó un proyecto encabezado por la propia científica para transformar el lirio acuático invasor —que actualmente afecta gravemente a la Presa Endhó— en materia prima para la elaboración de bioplásticos, bajo un esquema de economía circular.
Finalmente, Vázquez García hizo un llamado a los tres órdenes de gobierno, al sector privado y a la sociedad civil para coordinar esfuerzos y construir soluciones integrales sustentadas en evidencia científica.
La especialista subrayó que la ciencia debe servir como un instrumento para diagnosticar la realidad ambiental y sanitaria de la entidad, reiterando la disposición de la comunidad académica para participar en mesas interdisciplinarias orientadas a recuperar el bienestar de las poblaciones afectadas.































































