Las gemelas mexicanas de 15 años protagonizaron una final histórica en Croacia, donde Mía se coronó campeona mundial y Lía obtuvo la plata por una diferencia de apenas 0.05 puntos
Las gemelas mexicanas Mía y Lía Cueva hicieron historia este viernes al conquistar las medallas de oro y plata, respectivamente, en el Campeonato Mundial Junior de Clavados Rijeka 2026, celebrado en Croacia.
Las hermanas de 15 años protagonizaron una extraordinaria competencia en la prueba individual de trampolín de un metro, en la que demostraron el alto nivel del clavado mexicano y protagonizaron una definición prácticamente de fotografía.
Mía se corona campeona mundial
🇲🇽 ¡México hace el 1-2 en el Mundial Juvenil de Clavados Rijeka 2026! 🥇🥈
Las hermanas Mía y Lía Cueva conquistaron el podio internacional al llevarse la medalla de ORO y PLATA, respectivamente, en la prueba de trampolín de 1 metro (categoría 14-15 años).
Demostrando el… pic.twitter.com/RVaGyPNtg9
— Noticias Énfasis (@enfasisnoticias) August 21, 2026
Mía Cueva se quedó con la medalla de oro y el título de campeona mundial al sumar 335.45 puntos en sus ejecuciones.
Su hermana Lía Cueva obtuvo la presea de plata con 335.40 unidades, por lo que la diferencia entre ambas fue de apenas 0.05 puntos.
El podio fue completado por la representante de China, Xiangling Cheng, quien consiguió la medalla de bronce con 327.30 puntos.
La competencia entre las mexicanas resultó especialmente significativa debido a que, además de compartir el podio, fueron las protagonistas de una de las finales más cerradas de la jornada.
El resultado de las hermanas Cueva representa un importante triunfo para México en las categorías juveniles de clavados y confirma el potencial de una nueva generación de atletas nacionales.
Cabe precisar que el logro corresponde a clavados y no a natación artística o nado sincronizado, disciplina con la que en ocasiones se les relaciona de manera incorrecta.
Con el oro de Mía y la plata de Lía, las gemelas mexicanas dejaron su nombre en la historia del Mundial Junior de Rijeka y demostraron que, incluso dentro de una misma familia, la competencia puede llevar al máximo nivel deportivo.































































