Entre argumentos culturales, económicos, jurídicos y científicos, el Congreso de Hidalgo abrió el debate sobre la tauromaquia y otras tradiciones.
Durante el foro “Por la defensa de nuestras tradiciones: tauromaquia, herencia viva en Hidalgo”, realizado en el recinto legislativo, el diputado priista Marco Antonio Mendoza Bustamante defendió la fiesta brava como parte de la identidad hidalguense y aseguró que el deber del Congreso es escuchar todas las voces, tanto a favor como en contra.
La propuesta impulsada por el legislador busca reconocer como patrimonio cultural expresiones tradicionales como la tauromaquia, las peleas de gallos, el pulque, la barbacoa, el ximbó, la medicina tradicional y los tianguis, al considerar que forman parte de la historia y las costumbres de los pueblos de Hidalgo.
El foro reunió a médicos veterinarios, especialistas jurídicos y representantes taurinos, quienes expusieron argumentos para respaldar la permanencia de la fiesta brava en la entidad.
Uno de los posicionamientos más polémicos fue el del médico veterinario José Antonio González Vergara, quien afirmó que los argumentos antitaurinos contienen “imprecisiones científicas” y aseguró haber entregado a los diputados más de mil 500 cuartillas de documentación técnica para sustentar la defensa de la tauromaquia.
Por su parte, Aldo Rodríguez García, integrante de Tauromaquia Mexicana capítulo Hidalgo, sostuvo que las tradiciones representan identidad y sentido de pertenencia, mientras que Benjamín Calva Rodríguez cuestionó el uso de estudios y documentos ambientales que, dijo, carecen de sustento científico y están siendo utilizados para promover prohibiciones en distintos estados del país.
El debate también incluyó el impacto económico de estas actividades. Alonso Salas Cortés, integrante del Comité Taurino de Caxuxi, advirtió que prohibir las corridas afectaría empleos, ferias tradicionales y recursos que, aseguró, benefician a comunidades y obras sociales.
Aunque el encuentro se desarrolló en un ambiente de diálogo, el tema volvió a exhibir la polarización que existe en Hidalgo y en el país entre quienes consideran la tauromaquia una tradición cultural y quienes la califican como maltrato animal.
La diputada Mónica Leanett Reyes Martínez destacó la importancia de abrir espacios para escuchar las distintas posturas de la ciudadanía sobre un tema que continúa generando debate social y político.

































































