El repunte refleja una recuperación parcial del tránsito marítimo bajo protección estadounidense, aunque persisten los riesgos de nuevas interrupciones en el suministro energético
Los envíos de petróleo y gas natural licuado a través del estrecho de Ormuz alcanzaron en las últimas dos semanas su nivel más alto de los últimos seis meses, en un contexto marcado por el conflicto en Medio Oriente y las operaciones de protección naval de Estados Unidos.
El comandante del Comando Central estadounidense, almirante Brad Cooper, señaló que el incremento refleja una mayor actividad en la estratégica vía marítima, luego de las operaciones de limpieza de minas y el acompañamiento de embarcaciones por parte de fuerzas estadounidenses.
Las autoridades estadounidenses han señalado que el flujo de crudo por el estrecho se ha situado alrededor de 10 millones de barriles diarios en algunos periodos recientes. Sin embargo, estimaciones de empresas de seguimiento marítimo han mostrado cifras inferiores, por lo que el volumen exacto continúa sujeto a diferencias entre las fuentes y metodologías utilizadas.
Petróleo se mantiene por encima de los 100 dólares
El repunte del tránsito ocurre mientras el Brent se mantiene alrededor de los 104 dólares por barril, después de haber superado los 100 dólares ante el temor de nuevas interrupciones en las exportaciones de Medio Oriente.
El estrecho de Ormuz es una de las principales rutas energéticas del mundo. Datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) muestran que durante el segundo trimestre de 2026 el flujo de petróleo por esta vía cayó considerablemente respecto de los niveles registrados antes de la escalada del conflicto.
Aunque la recuperación del tránsito representa una señal de mayor movimiento comercial, el mercado continúa expuesto a riesgos geopolíticos. Los ataques contra infraestructura energética y las tensiones en rutas marítimas de la región han obligado a productores y compradores a buscar alternativas para mantener los suministros.
Además, las reservas globales se encuentran bajo presión. Reuters reportó que las disrupciones prolongadas en Medio Oriente han reducido los inventarios y mantienen al mercado atento a cualquier nueva interrupción en las rutas de exportación.
Por ahora, el aumento de los envíos por Ormuz apunta a una recuperación parcial del flujo energético, pero no elimina la posibilidad de nuevas alteraciones en el suministro mientras continúe el conflicto regional.





























































