Hoy el gobernador estuvo en la zona afectada por el siniestro ocurrido en septiembre de 2025 donde supervisó la reconstrucción de la carretera, pero ante el riesgo por la presencia de material rocoso dijo que solicitó el apoyo de expertos.
El gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca anunció que el Servicio Geológico Mexicano (SGM), evaluará la zona del desgajamiento de la montaña que provocó en septiembre de 2025 el cierre total de la carretera interestatal Chapulhuacan -Pisaflores.
Este martes el gobernador y los alcaldes de Pisaflores, Silvestre García y la Alcaldesa de Chapulhuacán, Nhur Amira, además de funcionarios estatales y federales supervisaron la construcción del muro de contención y la vía de acceso a Pisaflores.
Menchaca aseguró que su gobierno a través de la Secretaría de Obras Públicas y de la Secretaría de Infraestructura del Gobierno Federal invertirán más de 160 millones de pesos para reparar el tramo afectado por el derrumbe.
Por lo pronto, hoy supervisaron el muro de contención que ya tuvo una inversión de 49 millones de pesos, así como la construcción de mampostería y muros cuyas obras presentan un avance del 95 por ciento.
Una vez concluidos esos trabajos vendrá la reconstrucción de la pavimentación del tramo carretero afectado.
“Estamos haciendo todo el esfuerzo de esta administración para recorrer de nuevo con toda seguridad esta carretera”, manifestó Julio Menchaca ante los medios de comunicación de la región a quienes advirtió que ante el riesgo que representa la presencia de enormes rocas, su gobierno solicitó la intervención del Servicio Geológico Mexicano.
Los expertos habrán de determinar qué tipo de obras o acciones se deben hacer a fin de estabilizar el talud y desde luego el retiro del material pétreo que representa un riesgo para la población.
Cabe destacar que fue la tarde del domingo 14 de septiembre de 2025 cuando el desgajamiento de la montaña bloqueó por completo la carretera interestatal Pisaflores–Chapulhuacán a la altura del paraje conocido como El Banco.
A través de videos tomados por pobladores alertados por el estruendo, se observa cómo el repentino deslizamiento estuvo a punto de sepultar a automovilistas que transitaban por la zona que se ubica en la sierra gorda del estado que colinda con las huastecas hidalguense y potosina.
El fenómeno geológico dejó incomunicadas a 7 comunidades de Chapulhuacán, entre ellas: Arroyo Blanco, La Estancia, El Capulín, Buenavista, La Piedra, La Hondura y La Ceibita.
Los habitantes de esos lugares solo tenían salida por rutas más largas y complicadas que los conectaban con Aguazarca y Xilitla SLP.
Mientras que los habitantes de Pisaflores, quedaron sin acceso a la carretera federal México–Laredo y sus rutas de salida eran caminos sinuosos que conectaban con comunidades serranas de Querétaro y San Luis Potosí.
































































