
La salida de Dan Driscoll se produce tras 18 meses en el cargo y después de meses de desacuerdos con el secretario de Defensa, Pete Hegseth
Dan Driscoll presentó formalmente su renuncia como secretario del Ejército de Estados Unidos ante el presidente Donald Trump, en una decisión que se hará efectiva en los próximos días y que ocurre después de meses de tensiones dentro del Departamento de Defensa.
La Casa Blanca confirmó la dimisión luego de que medios estadounidenses reportaran inicialmente la salida del funcionario. Driscoll deja el cargo tras aproximadamente 18 meses de gestión, durante los cuales impulsó distintas iniciativas para modernizar y fortalecer las capacidades del Ejército.
La renuncia se produce en un contexto de fuertes desacuerdos entre Driscoll y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, sobre el rumbo que debía tomar la institución militar.
Las diferencias se intensificaron después de que Hegseth removiera al general Randy George, entonces jefe del Estado Mayor del Ejército y considerado cercano a Driscoll.
La serie de cambios en los altos mandos del Pentágono ha generado cuestionamientos sobre la dirección de las fuerzas armadas estadounidenses y el proceso de reorganización impulsado por la administración Trump.
Frenan programa de drones
Otro de los puntos de tensión estuvo relacionado con los programas de modernización militar. Bajo la gestión interina del general Christopher LaNeve, el Ejército ordenó desmantelar un programa considerado clave para el desarrollo y modernización de drones, iniciativa que había sido promovida durante la gestión de Driscoll.
La decisión representó otro distanciamiento respecto a algunas de las prioridades que el ahora exsecretario había impulsado desde su llegada al cargo.
Casa Blanca reconoce su labor
Tras conocerse su salida, Anna Kelly, subsecretaria principal de prensa de la Casa Blanca, destacó el desempeño de Driscoll y aseguró que fue un funcionario altamente efectivo para avanzar en la agenda presidencial dentro del Departamento del Ejército.
La salida del secretario se produce en un momento de alta complejidad internacional y deja temporalmente a esta rama de las Fuerzas Armadas sin un titular confirmado por el Senado.
Ahora corresponderá a la administración Trump definir quién ocupará la Secretaría del Ejército y dará continuidad a las políticas de modernización y reorganización que se encuentran en marcha.






























































