Las rutas de la reconstrucción que inició esta semana el gobernador Julio Menchaca Salazar en los municipios afectados por las lluvias van cargadas de buenas noticias para los damnificados pues el mandatario supervisa las obras en puentes, carreteras, muros de contención y otra infraestructura pública que quedó destruida a causa del fenómeno hidrometeorológico ocurrido en octubre de 2025.
Esto representa o garantiza que esas obras devolverán los servicios de conectividad y seguridad a las comunidades.
Por ello, el mensaje de Menchaca es contundente ‘Queremos que ya regresen a la normalidad’ y por eso la reconstrucción avanza a través de 129 obras cuya inversión supera los mil 930 millones de pesos.
De acuerdo con los datos oficiales 34 obras ya están totalmente concluidas, 18 están en ejecución, 50 en validación y contratación, 25 aún están en proceso de validación en Chapulhuacán, Pisaflores, Huejutla, Nicolás Flores, Xochicoatlán y Zimapán.
Los esfuerzos gubernamentales federales y estatales no son menores, previo al inicio de las giras de la reconstrucción que deberán concluir antes del 4to. Informe de Gobierno, la Secretaría de Infraestructura y la Comisión Estatal de Vivienda así como la Secretaria de Desarrollo Territorial y Urbano (Sedetu), del Gobierno de la República adelantaron cifras durante la conferencia matutina de los lunes en Palacio de Gobierno de uno de los rubros más sensibles de todo este drama, la reconstrucción de viviendas.
Según los datos son 2 mil 866 viviendas que deben ser reubicadas en 23 municipios, de ellas, 476 familias manifestaron contar con lote propio para reconstrucción de vivienda fuera de zona de riesgo.
Mientras que 2 mil 390 familias están consideradas para recibir un apoyo único de manera directa mismas que habrán de conseguir por su cuenta un lote fuera de todo peligro para construir su vivienda.
Aquí el único riesgo es que, sin un seguimiento oficial, esas familias se podrían gastar el dinero en todo, menos en construir una casa y al final no se cumpla el propósito oficial que es dotar de una vivienda a los damnificados que dejaron las lluvias.
La realidad es que los fenómenos climáticos en Hidalgo, México y el mundo serán cada vez más devastadores y la lección que dejan los desastres naturales como este, es cuidar el medio ambiente, el entorno en el que vivimos mediante prácticas que contribuyan a aminorar el impacto del calentamiento global además de buscar lugares para vivir lejos de riesgos.
Mientras que los gobiernos deberán apostarle a la prevención pues siempre será más fácil y menos costoso poner en marcha acciones de alertamiento temprano, dar a conocer medidas de protección civil, diseñar rutas de evacuación y sobre todo hacer campañas de sensibilización dirigidas a la población en zonas que se ubican en zonas de alto riesgo.
El gobernador Menchaca señaló que Hidalgo tiene 4 mil 500 comunidades dispersas por todo el territorio estatal y es toda la zona norte del estado donde principalmente abundan caseríos con un número población menor a los 500 habitantes lo que hace muy complicado atenderlas y llevar todos los servicios así que ese es el reto de cada gobierno que llega.
La infraestructura se recupera lo estamos vemos, las vidas de las personas no, Hidalgo lo sabe bien pues ha pagado su cuota con la muerte de 23 personas y 8 desaparecidas así que prevención será siempre lo que marque la diferencia.


































































